Nadal se toma un descanso ante Djokovic

El balear, desde este lunes nuevo número uno del mundo, perdió la final de Pekín ante un gran ‘Nole’ que sacó a la perfección

VICTORIO CALERO
Nadal y Djokovic, con sus trofeos. / Efe/
Nadal y Djokovic, con sus trofeos. / Efe

Después de perder las tres últimas batallas entre ambos, y de ceder el número uno del mundo, Novak Djokovic sacó el orgullo de campeón este domingo en la final de Pekín. Especialmente con su servicio, con el que ofreció un recital: apenas cedió seis puntos con él y no concedió ni una sola bola de break a Rafa Nadal. Un Nadal que, antes de estrenar oficialmente este lunes su condición de número uno, no tuvo su día y se mostró cansado. Más por acierto del serbio que desidia del español, el balear no pudo redondear su vuelta al trono mundial con un triunfo. Un pequeño descanso de éxitos antes de asaltar el tramo final de la temporada con hambre.

Necesito jugar bien para intentar terminar como número uno del mundo al final de la temporada, confesó el flamante monarca del tenis tras el encuentro. Pero eso no me importa mucho hoy. He vuelto al número uno, algo que pensaba que no iba a hacer nunca más. Si estoy aquí es para disfrutar ahora de la situación y recordar que estoy jugando probablemente uno de los años más emotivos, si no el que más, agregó.

Esa privilegiada posición, con una diferencia exigua de 40 puntos con el serbio casi 3.000 si nos guiamos por la clasificación de 2013-, comenzará a disfrutarla desde este lunes en Shangái, donde juega el Masters 1.000. Será a partir de ahí cuando comience a abrir brecha -Djokovic defiende 1.000 puntos y él ninguno-. Antes de eso, Nole se reivindicó. Nadal sucumbió en la capital china principalmente por el saque del serbio. Enfrente estuvo un tenista imperial que había entregado el número uno pero que se adueñó de su título, el que ya ha ganado cuatro veces.

No he tenido ni una oportunidad con el resto durante todo el partido. Él ha mantenido la bola muy baja y era muy complicado crear efectos. Además, ha sido capaz de golpearlo todo donde quería, y cuando esto sucede con un jugador como Novak estás muerto, explicó Nadal. No veía la forma de pararle. Ha sido demasiado fuerte y no he jugado mi mejor partido.

Rápidamente se intercambiaron los papeles. Por un lado, la ambición y agresividad de Djokovic contrastaron con las dudas del balear. Por otro, la efectividad al resto de Nadal se transformó en un calvario durante todo el duelo. Curiosamente el balcánico rompió el primer servicio del español en los dos sets. Hizo de Nadal en ambas mangas.

El saque del serbio era un martillo. Pegados a las líneas como si tuviesen un imán, sus servicios y sus tiros en general devoraron al español. Pero al de Manacor no sólo le borraron de la pista las bombas que sirvió. También Nadal falló más de la cuenta con su derecha, estuvo algo lento y cometió más errores de lo normal. Al final, sin opciones al resto y maniatado por la voracidad de los golpes de Nole, cedió la tercera final de la temporada ha ganado 10 títulos-, y dijo adiós a una racha de 26 victorias consecutivas en pista dura en su cuarta derrota de todo el año. Shangái y el final de temporada aguardan para abrir brecha.