El Avilés agrada en su estreno liguero

Imanol, rodeado de contrarios, fue uno de los destacados del Avilés. / OMAR ANTUÑA
Imanol, rodeado de contrarios, fue uno de los destacados del Avilés. / OMAR ANTUÑA

Criterio y buen manejo de balón ante el Covadonga en un partido igualado que se pudo ganar al final | Borja Granda adelantó a los blnquiazules en un gran primer tiempo y Edu Font espabiló a su rival con un gol en la apertura de la segunda parte

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

El nuevo Real Avilés estrenó el campeonato de liga con un empate (1-1) en la visita del Covadonga a un Suárez Puerta que registró una buena asistencia de público, rozando los quinientos aficionados que recordaron a Adolfo Pulgar con un minuto de silencio en memoria del entrenador asturiano fallecido el miércoles. Un estreno el blanquiazul que dejó sensaciones agradables al respetable.

El partido tuvo dos caras bien distintas según la parte disputada. En la primera el equipo de Viti Amaro jugó la pelota con mucho criterio, tanto en el arranque como a partir del minuto once cuando se adelantó en el marcador. Castaño, que tiene un guante en su pie izquierdo, botó un córner, Annunziata tocó de cabeza en el segundo palo y Borja Granda remachó, también con la testa.

El gozoniego repetía así su anotación en el amistoso ante el Marino y se convertía en el primer goleador del Avilés y de la liga en su estreno de viernes. El canario, en otro córner, a punto estaba minutos después, de marcar un gol olímpico.

Sin más opciones para ampliar la cuenta pese a las buenas evoluciones de Imanol, Ramiro y Annunziata, la calidad de Castaño y la sobriedad de Nico Pandiani, el conjunto de Vito Amaro llegó al descanso sin sufrir ante un rival encogido en el que solo Diego García creaba alguna incertidumbre a una defensa segura pero con algún desliz a la hora de salir con la pelota al pie.

Todo cambió en la salida del segundo tiempo cuando, a los dos minutos, Edu Font se sacó de la manga un derechazo desde fuera del área que sorprendió a Borja Piquero por alto. Ese gol hizo mella en los jugadores avilesinos, que perdieron el sitio en el campo y la precisión en los pases. La inercia del partido pasó entonces a ser ovetense, aunque como antes con el Avilés, su mejor tono tampoco le dio al Covadonga para inclinar la balanza pese a sus intentos.

Con el paso de los minutos y sin acciones de peligro, el público, soliviantado por anteriores decisiones arbitrales, encontró motivo para el cabreo total. El encuentro alcanzaba sus instantes finales cuando el Avilés pudo disfrutar de un penalti por empujón de Aitor Ferrero a Ramiro de Lillo, falta que el trencilla señaló fuera del área, aunque en el vídeo grabado por LA VOZ, parece que la falta es dentro Ramiro estuvo a punto de marcar el libre directo. En un agónico tiempo añadido de casi diez minutos, Jorge Cayarga tuvo en sus botas la ocasión del triunfo avilesino, tras un gran control a balón largo de Borja Granda y un mano a mano que le ganó el portero sacando su remate con el pie.

Al final un reparto de puntos que los dos equipos, llamados a estar en la zona noble, dan por bueno y que abre la nueva etapa en el Avilés de la mano de Norte Proyectos Deportivos Mallorquines.