Real Avilés

«Cumplí con lo que se me encomendó»

Alain Menéndez junto al túnel de vestuarios del Román Suárez Puerta. / MARIETA
Alain Menéndez junto al túnel de vestuarios del Román Suárez Puerta. / MARIETA

«José María Tejero me ha felicitado en público y en privado por salvar estos dos años la categoría, había que hacerlo aún en las peores circunstancias»

NACHO GUTIÉRREZ AVILÉS.

Las dos últimas han sido las peores temporadas de la historia reciente del Real Avilés, que no olvidemos llegó a bajar a regional antes de fusionarse con el Ensidesa. El decano del fútbol asturiano ha vuelto a coquetear con el descenso, salvado por los pelos y por el tesón del personal deportivo. De Juanma Castañón y su plantilla lo hemos dicho casi todo, pero falta el análisis de quien ha pilotado la nave, el director deportivo Alain Menéndez Zapico (París, 22-12-1973). Lo suyo ha sido un máster en gestión para dar forma a un proyecto deportivo sin dinero y capaz de competir para salvar el pellejo del Real Avilés.

-¿Ha costado mucho, no?

-Mantener el equipo este año ha sido más complicado que el anterior, aunque parezca mentira porque entonces tuvimos que esperar por el ascenso del Langreo para mantenernos. Fue más difícil porque en verano no podíamos ni meter las fichas por los impagos y varios jugadores, que habrían continuado con nosotros, decidieron no seguir cuando pasó la fecha que se dieron de plazo. Tuvimos que empezar la pretemporada el 17 de julio con algunos futbolistas comprometidos y muchos que estaban a prueba. Cuando se levantó el bloqueo federativo ya fue difícil conseguir futbolistas contrastados y hubo que arriesgar mucho con chicos muy jóvenes y otros que venían del filial.

-¿Qué se puede ofrecer sin poder pagar al mes, el escaparate?

-El Real Avilés es un club histórico y en los dos años en los que he trabajado como director deportivo siempre he sido muy claro con el futbolista. Aunque no tengamos el nivel deportivo de otros años, vestir esta camiseta, jugar en este campo, salir en los medios de comunicación con regularidad, es una oportunidad. Hay gente que lo entiende así y que se ha subido al barco del Avilés.

-Y lo ha hecho sin límite.

-Hemos tenido la suerte de contar con jugadores comprometidos como auténticos profesionales, buenos entrenadores, preparadores, personas que han querido vivir la experiencia de estar en el Avilés. Es lo único que se puede vender, muchos ojeadores se fijan en los jugadores que pueden tener proyección. Jugar aquí tiene sus pros y sus contras, hay mucha presión porque este escudo pesa mucho y pese a no pasar por el mejor momento, todo el mundo quiere ganar al Avilés.

-El equipo ha vuelto a ser una pasarela de futbolistas a prueba...

-Los jugadores contrastados no querían venir porque no lo veían claro y para salir a competir tienes que tirar de muchos sitios, hacer muchas pruebas, traer jóvenes que pueden adaptarse o no. Era la única forma de tener un equipo para arrancar sabiendo que puede salir mal. Por eso hubo salidas por contrato si el rendimiento no era el esperado.

-El mercado de invierno trajo dos regalos, Xavi Cencillo y Nico Pandiani. Eso sí que es acertar.

-Al final de la primera vuelta estábamos muy justos de efectivos. Había que fichar y acertar, pero con el mismo problema del verano, los impagos. Necesitábamos un jugador que conociera el club y sus circunstancias, comprometido porque sabía nuestra forma de trabajar. Ese futbolista era Nico. Por circunstancias tuvo que regresar del extranjero le transmitimos la necesidad de que se viniera con nosotros y su respuesta fue la que esperaba.

-Encontrar goles a precio de saldo es como que toque la quiniela. Xavi fue una gran sorpresa.

-Nos habló de Xavi un jugador que trajimos el año anterior, Ángel. Lo conocía y nos dijo que podía ayudar al equipo. Vimos una serie de vídeos, hablamos con ciertas personas y era un riesgo. A mi me gustó su perfil y vimos que, pese a tener buenos números en el filial, no lo subían a entrenar nunca con el primer equipo del Sabadell. Hablamos con sus padres y al día siguiente estaban en Avilés para cerrar un acuerdo. Fue una apuesta deportiva de las dos partes que salió redonda. Pero tampoco quiero centrar los méritos en Nico y Xavi. Jugadores como Santa, Naranjo, Polo, Marcos Borja, por citar alguno, han sido un acierto.

-Muchos esperaban lo peor esta temporada.

-El equipo creo que ha competido bastante bien a lo largo de la temporada y empezó muy bien, mucho mejor de lo esperado. Ha tenido su empaque y toda la implicación porque todos aguantaron hasta el final en unas condiciones muy complicadas. Conocían las circunstancias y las aceptaron, pero eso no quita para que sea difícil de llevar.

-Se habló de su relación personal tensa con el entrenador.

-Fue una apuesta mía y la relación con Juanma Castañón en un club tan complicado como el Avilés la calificaría de buena, de muy buena. Ha hecho un gran trabajo en su primer año en Tercera División.

-Castañón asumió el Avilés como una oportunidad reconociendo que en otras circunstancias...

-Hablé con varios técnicos y tras valorarlo todo me decidí por la ilusión que tenía por entrenar al Avilés y por el conocimiento que maneja del fútbol asturiano. Una persona que pone la ilusión y las ganas que ha puesto Juanma tiene muchas posibilidades de sacar adelante cualquier proyecto por difícil que sea.

-¿Usted asume esa premisa?

-Me atreví a subir a un barco que podía hundirse llevando dos proyectos en los que no puedes sumar nada, todo resta, pero no se me engañó. Y suscribo que en circunstancias normales, el director deportivo del Avilés habría tenido otro perfil.

-Lleva cuatro años en el Avilés, dos en la escuela y dos al frente del primer equipo. ¿Ha hecho callo?

-Podría escribir un libro de las anécdotas y experiencias que he vivido. Y también me ha servido para aprender, para mejorar en mi carrera. Aunque la gente no se lo crea, la dimensión que tiene el Real Avilés sigue siendo muy grande.

-¿Cómo entra en el club?

-Igual que tantos chavales, jugué en la cantera del Avilés y uno de mis entrenadores, Ángel, me animó a colaborar con la escuela. Pero nunca me atrajo entrenar, lo que yo quería era la dirección deportiva y me preparé para ello. Hice algunas cosas en la etapa de IQ cuando Tamargo era el responsable deportivo y José María Tejero me ofreció el cargo hace dos años cuando recuperó la gestión.

-¿Valora alto su trabajo?

-La gente opina libremente y está en su derecho de hacerlo, pero estoy satisfecho con lo que hemos hecho dentro de nuestras circunstancias, que son las del club.

-¿El presidente le ha felicitado por mantener la categoría?

-José María Tejero ha quedado muy satisfecho con mi trabajo. Me ha dado las gracias públicamente y en privado.

-¿Es difícil trabajar para Tejero en estas condiciones?

-Es una persona muy inteligente y deja trabajar a la gente. Lo difícil es trabajar sin red, pero nunca me ha engañado, supe las condiciones desde el primer minuto y las he asumido salvando la situación deportiva durante dos años. Fue lo que se me encomendó y hemos cumplido.

-Dos años jugando con fuego a punto de arder...

-Eso está claro. Todos quieren ganar al Avilés y van a muerte y jugar en este equipo conlleva una presión añadida, ya sea estando arriba o jugando para no descender. Lo que hemos hecho estos dos años es salvar el barco de la mejor manera posible.

-Ahora llega un gestor nuevo, con solvencia económica. ¿Su futuro está lejos del Avilés?

-Estas personas están aterrizando y cuando consideren oportuno irán dando información de su proyecto. Me gustaría seguir como director deportivo del Real Avilés, pero eso es algo que tienen que decidir otros.

-¿Se ve preparado para un proyecto de mayor calado?

-Tengo muy claro cual sería el proyecto del Avilés con los medios necesarios y podría asumir ese reto sin ninguna duda.

-¿Si eso no sucede?

-Tengo alguna oferta para seguir en el mundo del fútbol, en Asturias y fuera. Pero mi deseo es continuar en el Avilés. He aprendido mucho en estos dos años y me gustaría seguir haciéndolo aquí.

-Tejero dice que a la cuarta puede ir la vencida con el nuevo gestor.

-Son personas serias, conocen el fútbol y las circunstancias del Avilés. Se puede hacer un buen proyecto y ojalá este sea el definitivo porque esta ciudad se merece recuperar el pulso por el fútbol. Por afición, aunque esté muy desencantada, y porque hay una gran cantera de futbolistas.