La AFE ya tiene las denuncias de los jugadores del Avilés por los impagos

Los futbolistas del Avilés han cumplido su parte y esperan que el presidente del Avilés cumpla la suya abonando los sueldos./MARIETA
Los futbolistas del Avilés han cumplido su parte y esperan que el presidente del Avilés cumpla la suya abonando los sueldos. / MARIETA

El plazo se cerraba ayer y el sindicato recomendó a la plantilla cumplir con el trámite a la espera de que el presidente cumpla antes del 30 de mayo

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

Era una noticia esperaba y ya no sorprende que el Real Avilés vuelva a la lista de clubes morosos retratados en el sindicato de futbolistas, la AFE, al que han recurrido los jugadores del equipo blanquiazul, que han denunciado al club por los impagos de la temporada que alcanzan seis meses y medio.

La plantilla, con una gran mayoría de jugadores afiliados a la AFE, ha hecho lo mismo que el año pasado por estas fechas. Es la forma que tienen de asegurar el cobro de sus cantidades a la espera de que el máximo accionista del Avilés cumpla lo que anunció días atrás: que abonará todas las cantidades al final del ejercicio. Y el final está señalado el 30 del mes en curso, mayo, día en el que finalizan los compromisos de jugadores y club, aunque la campaña en el fútbol español se cierra oficialmente el 30 de junio.

Y ha sido el propio sindicato, por medio de los directivos que atienden al colectivo de la Tercera División, quienes hicieron llegar a la plantilla, a través de sus capitanes, la recomendación de tramitar las denuncias, recordando además que la fecha tope para hacerlo finalizaba ayer, viernes 24 de mayo. La práctica mayoría cumplimentó el trámite, incluso los que por llegar al mínimo de sueldo, no pueden estar afiliados. En este caso y al acumularse varios meses, pueden denunciar en AFE esa cantidad global.

Los futbolistas están pendientes de una llamada del club para, en el momento de cobrar sus cantidades, retirar las demandas, que a partir de la próxima semana, en cuanto en el sindicato ordenen la lista de morosos, supondrán como medida sancionadora el bloqueo de los derechos federativos.

Un castigo con el que ya se cuenta en un Avilés acostumbrado a estar situaciones que no hacen más que empañar la imagen del club decano en Asturias. Al igual que el pasado ejercicio, cuando José María Tejero recuperó la gestión del Avilés, los impagos han presidido el día a día del equipo, con más ruido hace un año que ahora. La aceptación de esas especiales condiciones para jugar en el Avilés no impide que llegado el momento se produzca una respuesta como la de la plantilla con su denuncia en la AFE.

También el cuerpo técnico está en esa misma tesitura, y en el caso de Juanma Castañón el organismo al que tiene que apelar es el Colegio de Entrenadores de Asturias. Por el momento el lenense no ha realizado ningún movimiento, emplazado por el propio Tejero para resolver su liquidación en breve.

La inquietud entre jugadores, técnicos y personal está latente, a caballo entre la desconfianza y la esperanza. Lo primero por los precedentes del club la pasada campaña cuando solo cobraron los que denunciaron, mientras otros como el cántabro Fonso o el francés Thomas siguen sin recibir su salario de varios meses. Lo segundo se centra en las palabras del propio Tejero respecto a una posible entrada de nuevos gestores en el Avilés.

Esperando el maná

Desde que Golplus abrió esa vía hace unos cuantos años, el presidente y máximo accionista del Avilés ha entregado la gestión del club a grupos ajenos a la entidad. Amber Care y el mexicano IQ Finanzas, cogieron en su día las riendas pagando las deudas recientes. Para nada en vista de los resultados y de la situación actual de la entidad realavilesina.

Y José María Tejero vuelve a la carga anunciando un acuerdo inminente con uno de los tres grupos de inversión de fútbol que, según ha dicho, están interesados en coger el mando del primer equipo del Avilés, dejando al margen la escuela de fútbol. Uno de ellos sería venezolano y los otros dos nacionales, que se harían cargo de la deuda de esta campaña, que podría rondar los 30.000 euros, y los flecos pendientes de la pasada.

Eso y reflotar el proyecto deportivo con una nueva plantilla al uso de las que, hasta la pasada temporada, aspiraban al campeonato y no a una pírrica permanencia. Si lo adelantado por Tejero esta semana se cumple, en los próximos días habrá un acuerdo para poder anunciar que el Avilés cambia de guardia. Mientras eso se cuece, los futbolistas, de los que todos terminan contrato salvo Carlos Núñez, han puesto su defensa económica en manos de quien mejor defenderá sus sueldos, el sindicato.