El Real Avilés continúa sin ganar (1 - 1)

Jugada del Lenense - Real Avilés./J. M. Pardo
Jugada del Lenense - Real Avilés. / J. M. Pardo

El conjunto blanquiazul no pasó del empate en Pola de Lena y cae a puesto de descenso

Nacho Gutiérrez
NACHO GUTIÉRREZAvilés

Tampoco llegó en Pola de Lena. Al Real Avilés se le resiste la primera victoria del campeonato y esta mañana no pasó del empate (1-1) frente al recién ascendido Lenense. Este resultado lleva al conjunto blanquiazul a puesto de descenso, antepenúltimo, con cinco puntos después de seis jornadas y en vísperas de recibir al Navarro, también en descenso (domingo, 12 en el Suárez Puerta).

El de hoy fue un partido en el que Viti Amaro revolucionó su once inicial con varios cambios, empezando por el dibujo táctico, un 3-4-3 que no pudo tener peor estreno porque a los cinco minutos se adelantó el Lenense con un gol de Álvaro de la Rosa a pase de Pablo Argüelles, en una jugada en la que los avilesinos parecían estar ausentes por su escasa intensidad defensiva.

El gol tempranero puso las cosas muy difíciles y el Avilés tardó en activarse, salvando la papeleta en el minuto 35 cuando Jorge Cayarga fue objeto de penalti tras servicio de Borja Granda, pena máxima que él mismo transformó.

El propio Cayarga tuvo el segundo en sus botas en los primeros minutos de la reanudación, pero tras recibir de Annunziata no acertó a resolver el mano a mano con el portero local, que atajó su remate. Amaro se jugó todas sus bazas metiendo en el campo todo lo que tenía con Maxi y Diego Pantoja, peor su dominio fue estéril, aún cuando a los 75 minutos jugó en superioridad numérica por la expulsión del central Nacho. Todos los intentos fueron vanos y solo Maxi pudo dar el triunfo a su equipo, pero tampoco acertó en su remate a batir a Javi Doldán.

El partido, en el que hubo muchas faltas sobre todo del Lenense, acabó calentándose e Imanol, tras enzarzarse con Álvaro de la Rosa, fue expulsado en el tiempo añadido tras recibir la segunda tarjeta amarilla. Con el pitido final se produjeron encontronazos camino del vestuario que no llegaron a más.