El Comercio
Real Avilés

Clarkson firma el acuerdo y se hace cargo del Real Avilés

John Clarkson
John Clarkson
  • Las últimas diferencias se limaron ayer y hoy se ha hecho efectivo, el nuevo gestor del club dará a conocer su proyecto la próxima semana, después de presenciar el Avilés-Lealtad

El empresario escocés John Clarkson ha firmado hoy el acuerdo con Tudesa para hacerse cargo de la gestión del Real Avilés hasta el 2020. El acuerdo estaba apalabrado desde el miércoles y se ha firmado hoy en Benissa, ciudad situada al noreste de la provincia de Alicante, y donde vive el empresario.

Finalmente, Clarkson dio el visto bueno a todo y a media tarde de ayer, tras llegar el poder del máximo accionista dando su parabién a unas modificaciones sugeridas por el nuevo gestor, los abogados de las dos partes cerraron la documentación para acudir esta mañana a una notaría de la ciudad alicantina de Benissa y dar carácter oficial al cambio de titular de la gestión del club.

John Clarkson, un empresario que se dedica a las residencias para la tercera edad, negocio que tiene en el sur de Inglaterra, ya tiene las maletas preparadas para viajar a nuestra ciudad, lo que tiene previsto hacer bien esta tarde o mañana, sábado. El domingo, a las 12 horas, presidirá el partido del Real Avilés frente al Lealtad y en principio será el lunes cuando se presente ante los medios de comunicación.

Con el acuerdo cerrado, que fue confirmado por este periódico a media tarde de ayer de fuentes cercanas a Tudesa, y al que tan sólo le faltaba la rúbrica, se pone fin a tres semanas de incertidumbre por el futuro del club, que durante este tiempo ha funcionado por inercia y sin ningún responsable que tomara las decisiones. En este corto espacio de tiempo, el Real Avilés ha pasado de estar en manos de Golplus a Tudesa, que a su vez, y sin empezar su gestión, ha subrogado la misma a un empresario escocés, con fama de ser cumplidor de los compromisos que adquiere y al que le puede su pasión por el fútbol.

Clarkson, que el miércoles mantuvo una charla con este periódico, reconocía que «me interesa el Avilés», pero estaba muy molesto porque «se han publicado muchas cosas y creo que ha faltado seriedad en algunas personas». Al margen de su malestar porque su nombre había puesto en el inicio de la negociación una cláusula de confidencialidad no cumplida por todas las partes, aunque finalmente el acuerdo no se ha venido abajo una vez que los dos flecos se solucionaron. Según ha podido saber este periódico, uno de ellos era el contrato de luz del club, que le fue enviado desde Avilés. La segunda cuestión era liberar posibles compromisos con empresas de lavandería.