El Comercio
Real Avilés

El Real Avilés desciende a Tercera División

  • Ganó en Elda (2-3) pero no hubo milagro y el equipo culmina una aciaga temporada

  • John Clarkson confirmará la próxima semana que deja la gestión del club

Como se esperaba, no hubo milagro, aunque se llegó a rozar en los minutos finales del partido de vuelta de la eliminatoria de permanencia en Segunda B (2-3), categoría que mantiene el Eldense y que ha perdido el Real Avilés con su increíble descenso a Tercera División. Y con él, a falta de confirmación oficial, el empresario-entrenador John Clarkson abandonará la gestión tras medio año, en el que ha gastado mucho dinero en un club cuya viabilidad es cada vez más difícil, con una deuda superior al medio millón de euros con los organismos públicos, embargos que impiden captar ingresos, y ahora el descenso a Tercera.

Clarkson, que ayer viajaba a Londres por motivos personales, anunció que regresará la próxima semana para comparecer el día 5 ante los medios de comunicación para dar las pertinentes explicaciones a una decisión que probablemente se confirmará en las próximas horas.

El último partido sólo tuvo emoción en los minutos finales cuando el Avilés, que perdía 2-0 a los 76 minutos, fue capaz de marcar tres tantos que por momentos hicieron pensar en la remontada.

Geni pudo adelantar al Avilés mediada la primera parte, pero el que acertó, otra vez con un golazo, fue Doménech a los 31 minutos. Tras el descanso, y con inferioridad numérica,el Eldense ganó un penalti de Dani López que le valió la expulsión y que supuso el 2-0 marcado por Guardiola.

Con todo perdido y un 6-1 global, el Avilés pudo evitar otra debacle con dos goles en un minuto, de Borja García en el minuto 77 y Gerardo en el 78. Hacían falta tres tantos más y antes del 90 llegó el de Vivanco en propia puerta en pugna con Geni. El Eldense estaba hundido y Borja rozó el poste en un cabezazo cuando las agujas del reloj consumían el pírrico descuento de dos minutos, con el estadio Pepico Amat pidiendo el final a gritos.

A partir de ahora hay que estar pendientes de lo que suceda en el seno de una entidad cuya gestión podría volver a las manos de su máximo accionista, José María Tejero, que tiene un mes para buscar un nuevo gestor o asumir su regreso.