Una plantilla casi nueva para el Avilés

Los futbolistas del Avilés tras golear al Siero y confirmar la permanencia en Tercera. / OMAR ANTUÑA
Los futbolistas del Avilés tras golear al Siero y confirmar la permanencia en Tercera. / OMAR ANTUÑA

Solo cinco futbolistas de la pasada temporada continúan en el nuevo proyecto | El desacuerdo con Santa y Marcos y el descarte de Polo son las decisiones más debatidas en los primeros movimientos del nuevo grupo gestor

NACHO GUTIÉRREZAVILÉS.

La renovación de efectivos en la plantilla del Real Avilés con la entrada del nuevo grupo que llevará la gestión del primer equipo era algo previsible y solamente cinco son los futbolistas que van a seguir con la blanquiazul de los 21 que finalizaron la temporada 2018-19. Tras dos años en el barro de la lucha por el descenso con permanencias muy sufridas y raspadas, Norte Proyectos Deportivos Mallorquines se hace cargo del Avilés para llevarlo de nuevo a la puja por el ascenso a Segunda División B.

Con esa premisa a nadie le puede extrañar que las bajas alcancen la cifra de 16 futbolistas, aunque más de uno podría perfectamente formar parte del nuevo proyecto. Solo Borja Piquero, Diego Pereira, Nico Pandiani, Carlos Núñez y José Antonio continúan. Xavi tiene oferta de renovación y a Berto Laviana quedaron en llamarlo hace un par de semanas tras hacerle llegar que podía encajar en el equipo.

Con contrato (1)
Carlos Núñez, un año. Tiene una propuesta de ampliación aún sin respuesta.
Renovados (4)
Borja Piquero, Diego Pereira, José Antonio Fernández y Nico Pandiani.
Pendientes (2)
Xavi tiene una oferta y Berto Laviana espera por la suya.
Bajas (13)
Paxti, Slavi, Paulo, Barra, Naranjo, David Pérez, Osmar Avel, Polo, Pedro, Armando, Gowtham, no recibieron oferta, Santa y Marcos, sin acuerdo.
Fichajes
Javi Díaz (portero), Borja Granda (central), Carlos Viesca (lateral izquierdo) e Imanol (medio), los primeros refuerzos.

Otros dos tuvieron oferta para seguir, pero por los motivos ya expuestos días atrás, Jaime Santa y Marcos Blanco se han quedado fuera de la plantilla que prepara el grupo balear. El defensa ya se ha comprometido con el Navarro y el centrocampista estudia las ofertas que tiene en la mesa.

Dos futbolistas más del ejercicio que finaliza no están descartados por el Avilés. Xavi tiene una oferta aún sin respuesta por parte de los agentes del catalán, y Berto Laviana, que espera desde hace un par de semanas la llamada de los nuevos gestores. Los demás tienen que buscarse equipo y en la mayoría de los casos echan de menos, asumiendo que no iban a seguir, siquiera una llamada para agradecer los servicios prestados.

Una falta de tacto que no por conocida deja de ser reprobable. «Desde que terminó la temporada nadie me llamó para decirme que no entraba en los planes, tampoco para el tema económico y menos aún agradecernos el esfuerzo por conseguir una permanencia que no fue fácil». Con esas palabras se expresan varios jugadores descartados sin explicaciones, que «no están obligados a darnos, a fin de cuentas era nuestra obligación, pero no sobraba un gracias por los servicios prestados y buena suerte».

David Pérez se ha pasado casi toda su carrera en equipos de categorías regionales y con 31 años debutó en Tercera División. Se tuvo que multiplicar para compatibilizar su trabajo de fresador con los entrenamientos: «Me dieron esa facilidad en la empresa y asumí el esfuerzo. La temporada se me hizo larga entre eso y las rodillas, que tengo operadas y se resienten. Pero mereció la pena y creo que no lo hice mal en mi primer año en Tercera División».

Es de los que echa de menos esos detalles de cariño tan ausentes en el Real Avilés de los últimos tiempos, teniendo asumida su marcha del Avilés para el nuevo proyecto. El Treviense, donde juegan varios de sus amigos, será su probable destino la próxima campaña.

Javier Naranjo es un caso parecido. Lo reclutó Castañón para la causa del Avilés y el defensa central fue de los que respondió. Mejor de lo esperado: «Me iba a retirar porque mi horario laboral es siempre de tarde y por las mañanas solo entrenan los grandes, por llamarlos así. Juanma me conocía y me llamó para ayudar al equipo. Al principio me costó porque estaba fuera de forma, pero en cuanto me puse en condiciones creo que cumplí y no falté ni a un entrenamiento». El central tenía claro que no iba a seguir y es probable que tenga que dejar la actividad, salvo un cambio en sus condiciones laborales.

Con Álex Barra hablaron antes de la ruptura entre el grupo gestor y el anterior director deportivo: «Alain Menéndez me dijo que no iba a tener muchos minutos en el nuevo proyecto y que me ayudarían a encontrar equipo. De los nuevos responsables no supe nada, pero no tengo nada que reprochar, respeto su decisión por mucho que me duela dejar el Avilés tras nueve años».

Diego Polo pasó del rosa al amarillo en cuestión de días. Era uno de los fijos del anterior director deportivo y fue de los que optó por no denunciar los impagos en la AFE. «Todo salió al revés», ya que ni forma parte del nuevo proyecto ni ha recibido aún su salario.

Aún está «descolocado», pero no habla con resquemor: «Tuve una conversación muy correcta con Jose y Ana. Me explicaron que no entraba en sus planes y lo acepto aunque me duela, porque vine para ayudar en un momento muy difícil y estaba ilusionado con la nueva etapa del club. Al margen de marcar menos goles de los que esperaba, me esforcé y he llegado a jugar lesionado en más de un partido».

Pedro Martínez, como David, dio el salto desde el desaparecido filial blanquiazul para ayudar en la causa del escuálido primer equipo del Avilés. Las lesiones mermaron sus prestaciones y daba por hecho que no iba a continuar: «Fue algo mutuo, supuse que no contaban conmigo y yo no podía seguir porque este año he sufrido mucho por las lesiones en los tobillos». Un equipo de Primera Regional será su destino si consigue reducir la asistencia a los entrenamientos para cuidar su dolencia.