Real Avilés

El Real Avilés se encomienda a la Virgen

Jugadores y técnicos, en el interior del templo durante la ceremonia religiosa./MARIETA
Jugadores y técnicos, en el interior del templo durante la ceremonia religiosa. / MARIETA

La nueva plantilla del equipo realiza su tradicional ofrenda al inicio de la temporada en la ermita de La Luz | Esperemos que este año lleguemos, cómo mínimo, a los play-off y estar entre los primeros, en lugar de sufrir toda la temporada», piden

ÁLVARO F. SÁNCHEZAVILÉS.

La plantilla del Real Avilés acudió ayer al mediodía a la ermita de La Luz para hacer una ofrenda, con un ramo de flores, a la patrona de Avilés. La nueva plantilla del equipo local se prepara, tanto física como psicológicamente, para una nueva temporada, bajo la dirección de Viti Amaro, en la que esperan llegar cómo mínimo a los play-off.

A medida que iban llegando los jugadores, en sus coches y vestidos con la equipación oficial, aprovecharon para disfrutar de las espectaculares vistas que la ermita de La Luz ofrece de la ciudad y, entre bromas y charletas se mantenía un buen ambiente y se notaban unos muy buenos ánimos. La sensación de equipo unido y con ganas de competir se notaba en la ermita,

La ceremonia religiosa fue oficiada por el capellán del club, el párroco Alfonso Abel, quien aprovechó la eucaristía para dar la bienvenida a los nuevos jugadores y al grupo mallorquín Norte Proyectos, que asumió la gestión del equipo el pasado mes de mayo. «Esta nueva temporada comienza con gran ilusión y confiamos en no continuar el rumbo de anteriores ocasiones, en las que hemos conseguido hacer fases de ascenso, pero luego no subimos y no cumplimos nuestros objetivos», comentaba Abel durante el sermón. También añadió que «hemos de esperar que la plantilla este año esté, por lo menos, en los puestos de play-off, no digo campeón, pero por lo menos estar entre los mejores y que no sea sufrir cómo estas últimas temporadas». Abel también aprovechó la misa para pedir a la Virgen de La Luz que no se produjesen incidentes como lesiones o problemas familiares que puedan mermar el ánimo de los jugadores.

Por último, el sacerdote finalizó deseando a los jugadores la mayor de las suertes y dándoles sus bendiciones para su próximo partido contra el Condal, este domingo en la segunda jornada. Abel señaló que espera una gran victoria tras el empate contra el Covadonga y la derrota ante el Club Deportivo de Lugo.

Tras la ofrenda, los jugadores del Real Avilés, equipo directivo, entrenadores, miembros del Grupo Mallorquín Norte Proyectos, amigos y familiares, se desplazaron para comer en la sidrería La Cantina de Villalegre, uno de los principales patrocinadores del club y uno de los restaurantes favoritos del equipo.

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