«Fue un acto de fe de los futbolistas»

Sergio Egea da indicaciones a sus hombres en los últimos minutos del partido, en el que el equipo dio la vuelta al marcador. / ´ÁLEX PIÑA

Sergio Egea atribuye a su equipo el mérito de la remontada y seguir con opciones | «Sabía que iba a haber accidentes en este tramo final. Y creo que todavía pueden repetirse en la última jornada de Liga»

R. J. GARCÍAOVIEDO.

Sergio Egea se mostró orgulloso del equipo y satisfecho por llegar a la última jornada con opciones de disputar el 'play off' de ascenso. «Era lo que buscábamos», resume el técnico, que destaca la «enorme fe» de sus futbolistas. «Todo el mérito es de ellos porque son unos grandes profesionales», apostilló durante su comparecencia, al término del encuentro que supuso, por otra parte, el descenso a Segunda División B del Rayo Majadahonda.

Al conjunto madrileño dedicó Egea palabras de elogio. «Es de los que mejor han jugado en Segunda División», subrayó el argentino, que hace dos meses, según explicó, «creí que iban a llegar a esta jornada con la salvación garantizada». «Se metió en una situación embarazosa jugando muy bien al fútbol», insistió el entrenador, que atribuye a los jugadores el mérito de la épica remontada vivida ayer en el Tartiere. «Fue un acto de fe de los futbolistas», afirmó Egea, que habló de «chispazos importantes» que permitieron «levantar» un partido en el que «nunca se dieron por vencidos y eso tiene mucho mérito».

El partido tuvo un desarrollo atípico a ojos del preparador. El rival, ayer, solo tenía una opción que era ganar y eso condicionó el desarrollo del envite. El Oviedo, por el contrario, se encontró, según Egea, «nervioso con el balón». El segundo gol del Rayo, a su juicio, rompió el ritmo de los azules, que habían «leído bien lo que necesitaba el duelo en la segunda parte».

Con 1-3 en contra, el guión cambió obligatoriamente. «Fuimos para delante como suicidas y remontamos un partido que es de los que hacen afición», destacó el técnico, que valora el hecho de que el Oviedo acude a Pamplona, en la última jornada de Liga, con posibilidades'.

En el descanso, a pesar de verse por detrás en el marcador, el equipo decidió dejar al margen lo que ocurría en otros campos (la derrota del Cádiz o el empate del Deportivo) y puso el pensamiento en otras prioridades: «Nuestro juego». El Oviedo, según su entrenador, tiene un «amor propio muy grande» y eso le ha permitido sacar adelante el partido gracias al gol de Joselu, «que supuso una inmensa felicidad». El equipo, añadió, tiene una responsabilidad muy grande, «que es estar a la altura de la afición».

Egea, lo cierto, es que era el único que aún creía en las opciones del equipo. «Sabía que los equipos de arriba y abajo iban a tener fallos», afirmó, antes de reconocer que pese a todo, dependerá de otros rivales. «Todavía pueden suceder accidentes», advirtió el argentino.

Sobre la reunión con Arturo Elías, máximo representante del Grupo Carso para el Real Oviedo, el técnico le quitó trascendencia e insistió en que el compromiso adquirido es para siete partidos. «Si me hubieran llamado por cuatro hubiera venido igual. No hay ningún compromiso más. Todos queremos trabajar en esta institución. Yo tengo la suerte de hacerlo», afirmó Egea, que se refirió al encuentro como una «reunión de trabajo».

La cruz de la moneda era Antonio Iriondo. El técnico del Rayo Majadahonda afirmó que el equipo estaba «destrozado» después de un cruel desenlace que ha derivado en el descenso del equipo «He dicho a los jugadores que tengan la cabeza alta. Cuando alguien lo da todo no se puede reprochar nada», apostilló un abatido Iriondo, que considera que el duelo en el Tartiere fue un resumen de lo que les ocurrió durante el curso.