«Todavía estamos en la carrera por el 'play off', afirma Egea

Egea sigue con gesto serio el partido en la banda. / ÑITO SALAS
Egea sigue con gesto serio el partido en la banda. / ÑITO SALAS

El técnico, a pesar del resultado, no vuelve descontento con la labor de sus futbolistas: «Lo dieron todo en el campo»

IVÁN ÁLVAREZ OVIEDO/MÁLAGA.

Sergio Egea buscó conclusiones positivas del duro revés que sufrió ayer el Real Oviedo en La Rosaleda. El técnico argentino cree que los goles del rival llegaron en momentos puntuales y eso hizo mucho daño a su equipo. «Nos descolocó el penalti», reflexionó el preparador al comienzo de su comparecencia ante los medios. Afirmó que sus futbolistas salieron a «jugar de igual a igual» ante «un gran plantel».

Sin embargo, el tanto de Ontiveros, al filo del descanso «nos hizo mucho daño». No cree que haya que cargar tintas contra el equipo. «La entrega de los futbolistas fue buena», apostilló el preparador, que insiste en que la diferencia es amplia pero nada está perdido: «Todavía estamos en la carrera».

No cree que el partido fuera tan malo como refleja el resultado. «Tuvo momentos de criterio», deslizó Egea, consciente de que el rival, con espacios, «te puede hacer daño». A pesar del marcador, que puede ser doloroso por su contundencia, el técnico azul reiteró que no se iba descontento con el compromiso de su equipo. «De nada vale lamentarse, tenemos que pensar en el Numancia», subrayó ante los medios.

Ante los que piensan que el Oviedo ha quedado descabalgado de la pelea por el 'play off', Egea evita caer en el pesimismo. «Va a haber muchos movimientos de aquí al final de la competición», dijo. A pesar de la urgencia de puntos y que cada derrota sea un paso atrás, Egea sostiene que el Oviedo «va a pelear hasta el final».

Defendió su apuesta táctica y el protagonismo que el equipo asumió ante un «gran rival». «Nuestra propuesta tiene mérito», destacó Egea, triste después de ver como el rival anotaba «en momentos en los que estábamos mejor». Sobre el juego, no tiene dudas de que prefiere un equipo que «corra riesgos» y no esté solo pendiente del fútbol que desarrolla el rival.