Real Oviedo

El Oviedo vuelve a ganar

Joselu celebra el primer gol marcado del Real Oviedo/PABLO LORENZANA
Joselu celebra el primer gol marcado del Real Oviedo / PABLO LORENZANA

El equipo azul, con una destacada actuación de Champagne, supera al Nástic con dos certeros cabezazos

RAMÓN JULIO GARCÍA

El Real Oviedo volvió a ganar cuatro jornadas después al imponerse 2-0 al Nástic en un partido en el que los azules tuvieron el balón, pero necesitaron nuevamente de una actuación de Champagne para no complicarse el encuentro.

La vuelta de Saúl Berjón fue clave para el equipo, que agradeció su criterio con balón. El equipo sufrió mediada la segunda mitad hasta que el gol de Christian Fernández sentenció.

Los de Anquela afrontan el derbi del próximo domingo a un punto del 'play off'.

Anquela, como se esperaba volvió al dibujo clásico, y con ello retornaron al once Mossa, en el carril izquierdo, Saúl Berjón en la misma banda, más adelantado y Joselu como delantero.

2 Real Oviedo

Champagne; Carlos Hernández, Alanís, Christian Fernández; Viti (Diegui Johannesson, min.55), Folch, Javi Muñoz, Mossa; Bárcenas (Ibrahima, min.77), Joselu, y Saúl Berjón (Javi Hernández, min.84).

0 Nástic

Bernabé; Pipa, Noguera, Falí, Míkel Villanueva, Abraham (Brugué, min.86); Imanol, Cotán (Sadik, min.60), Viti; Luis Suárez y Kanté (Uche, min.84).

Árbitro
Pizarro Gómez, del Comité Madrileño. Mostró tarjeta amarilla a Viti, por parte de los locales, y a los visitantes Mikel Villanueva y Fali.,
INCIDENCIAS
Mañana fría y terreno de juego en buenas condiciones.
GOLES
1-0: min.53, Joselu; 2-0: min.80, Christian Fernández.

El inicio fue para el conjunto ovetense, que trató de mandar y con Saúl Berjón en el campo el epicentro del ataque se situó en el costado izquierdo. Sin embargo, el equipo manejaba el balón sin profundidad y con poca capacidad de avanzar hacia la portería de un Nástic que acumulaba jugadores en su campo y apenas frecuentaba a Champagne.

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El paso de los minutos y la consiguiente pérdida de rigor de los planteamientos iniciales, hizo que los azules se asomaran, aunque tímidamente al área visitante. Un buen pase de Saúl Berjón a Bárcenas fue la primera ocasión, pero Bernabé se adelantó para evitar el remate del panameño.

Los azules, con el monopolio del balón, combinaban bien en el centro del campo, pero casi siempre en horizontal y si ganar metros. Los desmarques que trataba de dibujar Joselu eran inúltiles en la tupida zaga tarraconense. Solo algunos intentos de Viti por la derecha rompían la monotonía de un partido que pudo casi prescindir de las porterías.

El Nástic despertó cuando agonizaba la primera mitad, con dos acciones aisladas. Luis Suárez lo intentó desde lejos y Champagne mandó a córner. En el lanzamiento del mismo Fali estuvo a punto de marcar, pero una mano salvadora de Champagne volvió a enviar a saque de esquina.

La primera mitad acabó sin pena, ni gloria, con un Oviedo que mandó en el control del juego, pero acabó tirando las mismas veces a puerta que el rival.

La reanudación tenía la misma pinta que los primeros 45 minutos, hasta que una jugada iniciada por Saúl Berjón en la izquierda acabó con el balón en la otra banda, donde Bárcenas centró y Joselu se adelantó a la defensa para cabecear y marcar su sexto gol de la temporada.

El tanto descosió el partido y todo lo compacto del primer tiempo se empezó a fisurarse. Los visitantes quisieron recuperar el terreno perdido y los azules pudieron aprovecharlo con sendas ocasiones de Joselu, que asistido por Diegui las dos veces, primero no acertó a rematar y luego lo hizo alto.

Eso si, el Nástic comenzaba a rendir visita al área de Champagne, que se empleó en varias ocasiones con acierto para resolver balones colgados al área. Y cada vez con más frecuencia, lo que obligó a Champagne a emplearse para sacar un disparo de Imanol, luego para rechazar un segundo remate. Tanta presencia del Nástic en el área tuvo un balón al poste y el fantasma del partido ante el Lugo sobrevolaba el Carlos Tartiere. Faltaba un cuarto de hora para el final y el encuentro primetía angustia para los de Anquela, hasta que Saúl Berjón volvió a sacar el guante para colocar un balón en la cabeza de Christian Fernández. que de forma inapelable marcó el segundo y devolvió la calma a la parroquia azul.