Remontada para la esperanza

Remontada para la esperanza
ÁLEX PIÑA

El Real Oviedo gana en el último minuto tras doblegar a un Osasuna con diez futbolistas por expulsión de Lillo

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo logró su segunda victoria consecutiva en casa (2-1) remontando un gol del Osasuna a los dos minutos y lo hizo marcando en el último minuto. El equipo estuvo mal en la primera mitad ante Osasuna, pero en la segunda, Anquela volvió al 4-4-2 y eso lo agradeció el equipo para darle la vuelta al marcador de forma merecida

Anquela volvió al sistema con tres centrales, con la vuelta al once de Javi Hernández y Bárcenas en sustitución de Javi Muñoz y Aarón Ñíguez. El equipo fue el mismo que en el último encuentro en casa ante el Albacete.

Las cosas no pudieron empezar peor para los azules, que a los dos minutos de partido veían como se adelantaba Osasuna. Otra vez en un balón parado, un saque de esquina, que tras varios rechaces le cayó a los pies a Unai García, para que el defensa marcara con un disparo raso y cruzado.

2 Real Ovied

Alfonso; Forlín (Ibrahima, min.56), Christian Fernández, Javi Hernández; Diegui Johannesson (Aarón Ñíguez, min.85), Folch (Javi Muñoz, min.87), Tejera, Mossa; Bárcenas, Joselu y Saúl Berjón.

1 Osasuna

Rubén; Lillo, Unai García, Aridane, Clerc; Fran Mérida, Oier, Roberto Torres (Xisco, min72), Rubén García, Kike Barja (Nacho Vidal, min.64); y Brandon (David García, min.84).

GOLES:
0-1, min.2: Unai García. 1-1: min. 62, Unai García, en propia puerta. 2-1: min. 90, Saúl Berjón.
Árbitro:
Vicandi Garrido, del Comité Vasco. Mostró tarjetas amarillas a Forlín y Christian Fernández por parte de los azules. En Osasuna vieron tarjeta Unai García, Oier y Lillo, que fue expulsado por doble amonestación en el minuto 81.

El equipo azul volvía a pagar caro un error en el área y a las dudas previas añadía la de verse por detrás en el marcador y con la necesidad de remontar. Todos los intentos de los carbayones eran por la banda izquierda, en la que Mossa y Saúl Berjón eran los únicos que trataban de llegar a la portería contraria. El Osasuna se sabía la lección y se aplicaba en esa zona del campo. Los de Anquela apenas eran capaces de manejar el balón en el centro del campo y tampoco aparecían por la derecha, donde Diegui Johannesson y Bárcenas apenas aparecían. Los visitantes estaban más cómodos y podían esperar en su campo para luego correr hacia la portería de Alfonso.

Joselu era una isla en el ataque azul y se hartaba de correr tanto en los desmarques como para tapar la salida de Osasuna desde atrás. El onubense se desesperaba ante la ausencia de balones de sus compañeros y su lucha con los rivales era muy desigual.

El equipo ovetense solo a base de empuje se fue haciendo con el centro del campo y dominaba el partido, pero seguía sin generar peligro alguno ante la portería de Rubén, que solo tuvo que intervenir en esa fase para despejar algún balón por alto.

El balón lo tenían los ovetenses en su campo y sobre todo los centrales, sin que Tejera, que era el llamado a iniciar el juego pudiera encontrar compañeros con los que asociarse para avanzar con cierto peligro.

El equipo ovetense estaba nerviso y sin ideas para tratar de generar alguna ocasión de peligro. Era un continuo ir y venir de rechaces, del que salían veneficiados los navarros que tenían más pausa y daban más sensaciónde peligro, con las ideas más claras y la ventaja en el marcador que ayudaba a sus intereses de ir dejando pasar los minutos para llegar al descanso.

El encuentro llegó a la mitad y los ovetenses recibieron algunos silbidos en su retirada. Lo visto fue un nuevo ejercicio de impotencia, en esta ocasión ampliado por la desventaja en el marcador y las pocas ocasiones generadas ante la portería contraria.

La salida de los azules tuvo más intensidad que en la primera mitad, pero el mismo acierto en las combinaciones en el centro del campo. Por ello, aunque se acercó más al área rival, lo hizo con la misma imprecisión que venía mostrando en todo el partido.

A los diez minutos el técnico azul realizó el primer cambio para pasar a jugar con cuatro defensas y dos delanteros. Ibrahima entró por Forlín en busca de tener más presencia en el área.

El mayor empuje de los azules tuvo su premio al cumplirse la hora de partido, eso si con cierta dosis de fortuna. Un buen centro de Tejera desde la izquierda lo mandó al fondo de su portería el defensa Unai García en su intento por despejar el balón.

Los ovetenses tenían entonces más presencia en el área con Ibrahima acompañando a Joselu y eso, junto al efecto anímico del empate hizo que el partido comenzara a tomar otro color. El equipo ya comenzaba a tener más ocasiones y la envergadura de Ibrahima era un problema para la defensa navarra que pasaba por más apuros que en todo el primer tiempo. Una buena acción del senegalés, que dejó el balón a Folch pudo ser el segundo tanto, pero Aridane se cruzó para despejar.

El partido ya estaba de cara para los ovetenses que empezaban a ganar todos los rechaces y meter balones en el área una y otra vez, con un Osasuna encerrado en su campo y que se defendía como podía.

Los azules llegaban una y otra vez y no dejaban al conjunto navarro salir de su campo, pero el gol se resistía.

Sin embargó en el último minuto reglamentario, Saúl Berjón botó una falta lateral que se envenenó y pese a que Rubén logró tocar no pudo evitar el gol que supuso la victoria azul y premiaba el buen segundo tiempo de los de Anquela.

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