«El entrenen, compitan y cállense la boca me salió del alma»

«El entrenen, compitan y cállense la boca me salió del alma»

M. SUÁREZOVIEDO.

Sergio Egea no solo es célebre por ser el entrenador que llevó al Real Oviedo de vuelta a Segunda División. También lo es por algunas de sus frases. Además del reconocible 'institución' que utiliza para referirse con su acento argentino al club, el técnico dejó otra frase para la posteridad en uno de sus momentos más dfíciles en Oviedo: «Entrenen, compitan y cállense la boca». Tras ese entrenamiento, en el que dirigió la frase a sus jugadores, los acontecimientos se precipitaron y acabó dejando el puesto horas después. Sin embargo, su arenga se convirtió en un emblema para gran parte de la afición carbayona a la hora de demandar intensidad.

El entrenador azul recuerda aquel momento ahora que vuelve a iniciar una temporada como carbayón tres años después.

«Eso a mí me salió del alma, tampoco sabía que había una cámara delante. Yo siempre estoy arengando a mis jugadores para que compitan y entrenen. Así les pido intensidad. Me salió de ese modo porque era lunes y veníamos de perder ante el Valladolid, algo alterados», recuerda el propio técnico.

Egea rememora el buen plantel de entonces y se ve representado en todo lo que dijo menos en el 'cállense la boca'.

«El grupo había ascendido al equipo, lo estaba haciendo bien ese año. Me agarró un poco con los pájaros en la cabeza el final de la frase, porque no lo suelo decir. En lo que insisto a todos mis equipos es en que han de entrenar bien para competir de tal modo, así lo reflejaban los domingos. Estábamos en 'play off' y seguramente hubiésemos podido subir», lamenta.

El entrenador carbayón admite ser muy claro con sus jugadores y eso es algo que ya ha dejado ver esta misma pretemporada, en la que se ha dirigido a jugadores como Borja Sánchez para aconsejarles sobre como crecer de la mejor manera en el fútbol profesional. El propio canterano definió a Egea como «claro y realista» en el vestuario.

«Intento ser cristalino, voy de frente con todos los futbolistas. Además soy muy de silencios, hablo con ellos, y dialogo individualmente para aconsejar desde mi experiencia. Crecer y poder llegar a ser profesional es lo más lindo en el fútbol. Cuando es una tarea vocacional, no tiene precio y trato de incultar mis vivencias en vez de callarmelas y guardármelas para adentro», confesó el argentino, que busca en ellos a los «grandes profesionales que necesita el club».