El Real Oviedo coge impulso (0 - 2)

Los ovetenses celebran uno de los tantos del encuentro./Gonzalo del Castillo
Los ovetenses celebran uno de los tantos del encuentro. / Gonzalo del Castillo

El cuadro ovetense gana con solvencia a un desdibujado Extremadura y suma su tercera victoria consecutiva

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAAlmendralejo

El Real Oviedo volvió a ser un equipo sólido y serio en Almendralejo, donde sumó su terera victoria consecutiva que le acerca a los primeros puestos. Los de Anquela, con goles de Joselu y Bárcenas, recogieron el premio a su superioridad.

Los azules repitieron el dibujo de las últimas jornadas, con tres centrales, para ello, Anquela pasó a Javi Hernández al centro y Mossa entró para ocupar el carril izquierdo. La otra novedad fue la presencia de Carlos Martínez en la banda derecha, después de dos jornadas fuera de la convocatoria por decisión técnica.

El encuentro comenzó más riesgo que juego para los dos equipos, que con poco se asomaban a la portería contraria, sobre todo cuando eran capaces de robar en el centro del campo. Diegui Johannesson no llegó por poco a un centro de Mossa, y luego se invirtieron los papeles para que el valenciano disparara alto. El Extremadura avisó con un par de balones largos que pusieron en problemas a Champagne.

0 Extremadura U.D

Álvaro Fernández; Álex Díez, Borja Granero, Pardo, Pomares; Fausto Tienza, Kike Márquez (Capel, min.75), Gio Zarfino, Olabe (Rennella, min.65); Willy, y Chuli (Javi Álamo, min.72).

2 Real Oviedo

Champagne; Carlos Hernández, Alanís, Javi Hernández; Carlos Martínez, Folch, Tejera, Mossa; Diegui Johannesson (Boateng, min.85), Joselu (Toché, min.73), y Bárcenas (Javi Muñoz, min.87).

Goles
0-1: min.33, Joselu; 0-2: min.54, Bárcenas
árbitro
Domínguez Cervantes, del Comité Andaluz. Mostró tarjetas amarillas a Kike Márquez, por parte de los locales y a los visitantes Mossa, Carlos Hernández.

Lo que parecía claro es que ninguno de los dos equipos quería tener demasiado el balón y optaban por un juego más directo sobre las áreas. Eso se traducía en algunas situaciones comprometidas en las dos áreas.

El juego de los azules en el centro del campo dejaba bastante que desear y ni Tejera, ni Folch eran capaces de asociarse con el resto de compañeros, lo que hacía que se acabara abusando de los balones largos a los costados, que casi nunca encontraban su destino.

No obstante, el equipo ovetense tampoco pasaba por apuros, ya que realizaba una buena presión sobre la salida de balón de los locales, que cada vez veían desde más lejos a Champagne. Eso se tradujo en más posibilidades para atacar y las ocasiones iban sucediéndose con más frecuencia.

El Real Oviedo aprovechó la jugada posterior a un saque de esquina para adelantarse en el marcador. Bárcenas colgó un balón al segundo palo, donde el defensa Carlos Hernández cabeceó al área y Joselu llegó para empujar de cabeza al fondo de la red y adelantar a los carbayones.

Con el gol el equipo de Anquela tuvo unos buenos minutos en los que pudo hacer el segundo. Fue un buen centro al área de Carlos Martínez, que Folch, libre de marca, cabeceó fuera de forma incomprensible.

Los azules, por delante en el marcador, fueron capaces de tener el balón más de lo que lo habían hecho hasta entonces y impidieron así la reacción del conjunto local, que había acusado el golpe.

El encuentro llegó a su ecuador después de una primera mitad de poco control por parte de los dos equipos, los oviedistas se aprovecharon de haber creado más oportunidades, de las que acertaron en una. El Extremadura fue de más a menos y acabó la primera mitad al merced del conjunto visitante, que se asentó con el paso de los minutos.

Tras el paso por los vestuarios el Extremadura trató de adelantar líneas en busca del empate y eso lo aprovechó el conjunto ovetense para esperar atrás y empezar a hacer daño a la contra. Una internada por la derecha la aprovechó Diegui Johannesson para poner un buen balón a Carlos Martínez, que centró en carrera y Bárcenas llegó desde atrás para rematar y hacer el segundo gol azul que ya ponía francamente de cara el encuentro para los de Anquela.

El Extremadura tuvo un arrebato para tratar de buscar un gol que le volviera a meter en el partido, pero el conjunto ovetense se defendía con orden y cada vez era capaz de lograr posesiones más largas que le permitían tener el balón alejado de la portería de Champagne.

Tejera y Folch mandaban en el centro del campo, con y sin balón, y eran capaces de tapar todas las vías de acceso hacia el área visitante, lo que dejaba como único recurso de los visitantes los balones largos sobre la portería de Champagne, siempre con ventaja para los defensas.

Anquela dio entrada a Toché por Joselu, que acusaba el esfuerzo, para que intentara sentenciar en una contra.

Los minutos finales del partido no tuvieron más historia que un Extremadura que quería y no podía y un conjunto ovetense que esperaba el pitido final para celebrar los tres puntos que significan sumar nueve de nueve y meter al equipo en la pelea por las primeras plazas.

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