El Oviedo no da la talla en Mallorca

El Oviedo no da la talla en Mallorca
SANDRA ALMAZÁN

El conjunto azul pierde con un juego muy pobre

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo perdió en Mallorca de forma merecida (1-0), ya que en la primera parte logró que el juego fuera igualado, pero en la segunda desaparecíó y dio muchas facilidades al rival. Anquela cambió el sistema y realizó modificaciones en la alineación que no resultaron.

El once azul presentó una ´revolución´ con cambio de sistema y tres novedades, la más destacada la presencia de Toché como delantero centro. Anquela optó por defensa de cuatro y dos líneas de tres por delante. Las novedades fueron la presencia de Omar Ramos en el extremo derecho, pasando Viti a ser lateral. Además, volvió Folch al centro, pero se mantuvieron Tejera y Javi Muñoz para formar un trivote.

Además, Anque dio la titularidad a Toché, inédito en las últimas jornadas y que ocupó la plaza de Joselu.

1 Mallorca

Reina; Sastre, Raíllo, Valjent, Estupiñán; Salva Sevilla, Baba, Dani Rodríguez (Leo Suárez, min.67); Álex López (Stoichkov, min.53), Lago Junior (Abdón, min.87) y Budimir.

0 Real Oviedo

Champagne; Viti, Carlos Hernández, Alanís, Christian Fernández; Tejera, Folch, Javi Muñoz (Joselu, min.75); Omar Ramos (Saúl Berjón, min.70), Toché (Ibrahima, min.70) y Bárcenas.

Gol:
1-0: minuto 67, Estupiñán
Árbitro:
Moreno Aragón, del Comité madrileño. Mostró tarjetas amarillas a Estupiñán, Salva Sevilla,por parte de los locales y a los visitantes Alanís, Tejera, Toché, Omar Ramos e Ibrahima.

La idea de Anquela era tener más el balón y Folch se incrustaba entre los centrales para dar salida desde atrás, con Tejera y Javi Muñoz más adelantados para buscar a los extremos y Toché. El partido se desarrollaba en el centro del campo, ya que ninguno de los dos equipos era capaz de crear peligro, ni de dar velocidad a su juego por las bandas.

Los minutos iban pasando sin que el centro del campo se desatascara y el balón seguía sin aparecer por las áreas, más que en algún balón largo y alguna acción a balón parado, pero los porteros no tenían que intervenir.

El conjunto azul aprovechaba menos las bandas que cuando juega con carrileros y eso hacía que los avances se sucedieran por el centro, donde la acumulación de jugadores dejaba muy poco margen para que llegaran acciones peligrosas.

Más Real Oviedo

En medio del sopor que estaba siendo la primera mitad, de lo poco reseñable fue que Tejera vio la quinta tarjeta amarilla, que le hará perderse el encuentro de la próxima jornada ante el Nástic.

La jugada más peligrosa de la primera mitad llegó en una pérdida de balón de Carlos Hernández, al tratar de salir jugando. Sin embago, Dani Rodríguez, en buena posición remató mordido y el balón salió por encima de la portería de Champagne.

A medida que el encuentro llegaba al descanso los azules comenzaron a tener algo más el balón que los locales, pero también tuvieron algunas pérdidas que el Mallorca intentó, sin éxito, aprovechar para tratar de correr a la espalda de la defensa, pero no fue suficiente para acercarse a la portería de los carbayones, que tampoco pasaban por apuros.

El primer tiempo acabó con el mismo resultado que comenzó, ya que las precauciones se impusieron en ambos bandos. El nuevo Oviedo que Anquela dejó mejores sensaciones en el aspecto defensivo que en ataque, donde Toché apenas intervino, al igual que sucedió con Omar Ramos. Bárcenas lo intentó algo más por la izuierda, pero no era capaz de desbordar y no recibió ayuda de los compañeros del centro del campo para asociarse y ser capaz de poner balones.

En definitiva fue una primera mitad de miedos y precauciones, que dejaba todo el desenlace el encuentro para la segunda mitad. Los dos porteros no tuvieron que emplearse más que para atrapar algún balón que sobrevoló las áreas.

El descanso no cambió nada las cosas y los dos equipos salieron de los vestuarios como entraron, dispuestos, primero a no cometer errores y luego a tratar de aprovechar uno del contrario. La primera ocasión entre los tres palos fue para los locales, en un disparo flojo de Stoichkov, que Champagne no tuvo probelmas para atrapar.

A Viti le tocó lidiar con Lago Junio en su estreno como lateral derecho y el canterano estuvo siempre atento y rápido para tapar sus subidas.

El Mallorca comenzó a despertar antes que los ovetenses y comenzó a poner cerco al área oviedista. El balón era local y las ocasiones empezaron a llegar, como en un centro de Lago Junior que se envenenó y Alanís mandó a saque de esquina. El partido estaba inclinado del lado local y el Oviedo se defendía como podía de las cada vez más frecuentes envestidas de los de Vicente Moreno.

La mayor insistencia de los locales tuvo su premio en una acción a balón parado, el segundo córner consecutivo que botaron los bermellones llegó al borde del área, donde estupiñán remató fuerte y el balón pasó entre la defensa para colarse en la portería.

La reacción de Anquela fue retirar del campo a Omar Ramos y Toché, para dar entrada a Saúl Berjón e Ibrahima. Poco después Joselu ocupó la plaza de Javi Muñoz.

Sin embargo, la reacción esperada no se produjo, al contrario, llegaron los mejores minutos locales, con varias ocasiones para sentenciar el encuentro, como un disparo de Budimir, que Champagne mandó a córner en una muy buena intervención.

El Oviedo, precipitado y abusando de los balones largos, no era capaz de acercarse a la portería mallorquina. Cada contra de los bermellones era una ocasión de peligro ante la meta de Champagne.

El arreón final de los azules sirvió para merodear algo el área de Reina, que seguía teniendo una tarde plácida y en la que apenas tuvo trabajo. Al final el marcador no se movió y el Real Oviedo perdió su primer partido del 2019.

Síguenos en