Miranda se tiñe otra vez de azul

Las céntricas calles de Miranda se tiñeron de camisetas azules. / R. J. G.
Las céntricas calles de Miranda se tiñeron de camisetas azules. / R. J. G.

El exoviedista Herrero fue anfitrión de su peña y de los oviedistas que disfrutaron de una jornada marcada por el buen ambiente

R. J. GARCÍAMIRANDA DE EBRO.

El oviedismo volvió a ser fiel a su cita en Miranda de Ebro, donde se dieron cita medio millar de seguidores azules. La mala marcha del equipo no fue obstáculo para que peñas y seguidores del conjunto carbayón viajaran a tierras burgalesas para una de las citas más apetecibles de la temporada.

A media mañana comenzaron a llegar a Miranda los aficionados oviedistas. Pronto comenzaron a teñir de azul las calles más céntricas, donde el buen ambiente presidió toda la jornada.

Uno de los protagonistas del choque y, sobre todo de la previa, fue el exoviedista Quique Herrero, que defendió la camiseta azul entre 1984 y 1988, y es natural de la localidad burgalesa. Uno de los momentos especiales se produjo cuando recorría las calles de Miranda con varios miembros de su peña azul y se encontró con Jaime Arias, hijo de Luis Manuel. A un emotivo abrazo le siguió una broma. «No te tenía que saludar, tu padre debutó sustituyéndome y me dejó en el banquillo», le dijo en tono jocoso. Herrero recordó con él sus cuatro temporadas en el conjunto azul, al que llegó procedente del Real Madrid.

Las calles de Miranda fueron el escenario de las buenas relaciones entre ambas aficiones, que disfrutaron de los momentos previos al almuerzo. Los cánticos animando a cada uno de los equipos, siempre con un gran ambiente, reinaron en las horas previas al inicio del encuentro.

A medida que llegaba la hora del duelo cada ve se veían más camisetas del conjunto azul por las calles, en una mañana fresca, pero soleada que fue aumentando la temperatura a medida que llegaba el partido. Ya en el campo, con el sol de cara en las gradas, los oviedistas ocuparon con mucha antelación el fondo en el que estaban ubicados. Además, muchos seguidores del conjunto carbayón, en especial los que no llegaban de Asturias, iban sacando las entradas que había en taquilla a su disposición. Recibieron a los suyos con una ovación al saltar al calentamiento que se repitió en muchas fases del encuentro.

Uno de los más tristes ayer fue el centrocampista Cerrajería, que se quedó fuera de la convocatoria. Carlos Hernández y Tejera no se quisieron perder el partido y estuvieron animando a sus compañeros.

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