Mossa, tras el derbi Sporting - Real Oviedo: «Por ocasiones, el empate habría sido justo»

Mossa, en un entrenamiento del Real Oviedo.
Mossa, en un entrenamiento del Real Oviedo. / Eloy Alonso

El lateral pide «respeto y un buen trato» para los aficionados desplazados y señala que el árbitro «aguanta unos segundos con el gesto de dar gol»

IVÁN ÁLVAREZ

La plantilla del Real Oviedo completó esta mañana en El Requexón una sesión de carácter regenerativo con los ecos de la derrota en el derbi. Un tropiezo que dejó a los azules dolidos en lo anímico tras «un partido que tiene un sentimiento especial para nuestra gente», como ha expresado este mediodía Mossa, que ha señalado que el guión del encuentro no tuvo «nada diferente» a lo que habían preparado.

«Sabíamos que ellos basan casi todo el juego en el ataque directo sobre los dos delanteros y en estos partidos los detalles condicionan», ha argumentado el lateral valenciano, que ha indicado que en los derbi quien marca primero tiene muchas opciones de manejar el choque y el Sporting se encontró «con una jugada que les hace el partido más fácil». «Hasta ahí, nosotros, sin tener ocasiones, no estábamos sufriendo apuros y teníamos un poco más de posesión», ha expuesto.

«Por ocasiones, si quitamos el penalti, el empate habría sido justo», ha afirmado el carrilero zurdo, que ha eludido «entrar a valorar» si era falta de Ibrahima sobre Peybernes, pero ha mostrado su extrañeza acerca de la actuación del árbitro en el gol anulado al delantero senegalés. «Veo repetida la acción del árbitro y cuando el balón entra su gesto es dar gol, aguanta unos segundos con ese gesto y luego marca la falta. Habría que preguntarle a él qué se le pasó por la cabeza», ha afirmado el zaguero, que ha confesado que Díaz de Mera Escuderos, el colegiado del choque de ayer, no se caracterizó por el diálogo con los jugadores y cree que la repetición aclara que «cuando ve el contacto no pita nada».

Centrado ya en el duelo de este domingo en el Carlos Tartiere contra el Deportivo, Mossa cree que lo importante ahora es conseguir una buena reacción y el ejemplo más claro de la relevancia de una respuesta positiva lo tienen en el segundo derbi de la pasada temporada. «Las victorias son las que nos van a dar el crecimiento y la confianza para afrontar lo que queda con ilusión», ha argumentado el valenciano, que calificó como «una burrada» la obligación de aguantar ocho horas para ver un encuentro protagonizado por dos equipos con tan poca distancia entre ambas ciudades. «Quiero pedir un poco de respeto para nuestra gente. También si fueran de otro equipo. Se gastan su dinero para ir al estadio y no son delincuentes. Son personas que van a ver un partido de fútbol y merecen al menos un buen trato», ha reivindicado el carrilero, al que le llegaron las imágenes de los cacheos a algunas aficionadas oviedistas que llevaron camisetas de Symmachiarii a Gijón y le «parecen excesivas».

«Está demostrado que no son delincuentes ni animales. Se merecen todo el respeto. Hay que agradecer el apoyo, van 1.200 y se les escuchó todo el partido. No dejaron de animar y la respuesta que tuvieron al final del partido fue aplaudir», ha manifestado Mossa, que ha añadido que se sienten «orgullosos» de esa lealtad mostrada por la afición. «Han demostrado históricamente que siempre han estado al lado del club en los momentos difíciles y ahora hay que agradecérselo una vez más», ha concluido.

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