Real Oviedo

El Oviedo buscará un milagro

Los jugadores del Real Oviedo celebran el cuarto y definitivo gol, obra de Joselu./ÁLEX PIÑA
Los jugadores del Real Oviedo celebran el cuarto y definitivo gol, obra de Joselu. / ÁLEX PIÑA

Los azules necesitan ganar en Pamplona, que el Dépor no puntúe ante el Córdoba y que el Cádiz no gane en Gijón

RAMÓN JULIO GARCÍAOVIEDO.

El Real Oviedo llegará a la última jornada de Segunda División con opciones de meterse en el 'play off'. La victoria agónica de ayer ante el Rayo Majadahonda, con un gol de Joselu en el último minuto de la prolongación, hace que los oviedistas puedan aspirar a la sexta plaza. Para ello necesitarán un triunfo en Pamplona, que pierda el Deportivo y que no gane el Cádiz.

El partido de ayer en el Tartiere fue una montaña rusa, con un equipo que aparecía y desaparecía del encuentro, pero que al final tuvo fe. Los madrileños, que ayer consumaron matemáticamente su descenso, se adelantaron hasta en dos ocasiones en el marcador, pero vieron cómo los goles de Diegui, Carlos Hernández y Joselu, este en dos ocasiones, sirvieron para que los azules mantengan la esperanza.

4 Real Oviedo

Alfonso; Diegui Johannesson Viti, min.84), Carlos Hernández, Javi Hernández, Christian Fernández; Omar Ramos, Jimmy, Folch (Tejera, min.84), Saúl Berjón; Joselu y Steven (Ibrahima, min.60).

3 Rayo Majadahonda

Ánder; Galán, Verdés, Morillas; Iza, Óscar, Verza, Varela; Aitor, Fede Varela (Romera, min.56), y Héctor Hernández (Benito, min.86).

GOLES:
0-1: m.26, Varela. 1-1: m.41, Diegui Johannesson. 1-2: m.68, Héctor. 1-3: m.70, Romera. 2-3: m.80, Carlos Hernández. 3-3: m.86, Joselu. 4-3: m.90+5, Joselu.
Árbitro:
Milla Alvendiz, del Comité Andaluz. Mostró tarjetas amarillas a Folch, Jimmy, y Tejera, por parte de los locales, y a los visitantes a Verdés, Morillas y Verza.
Incidencias:
Noche fría y terreno de juego en buenas condiciones. La peor entrada desde la vuelta del equipo a Segunda. Un centenar de seguidores majariegos.

La nota negativa llegó desde la grada, con los 5.386 espectadores, la peor entrada desde el regreso del equipo Segunda. El once del Oviedo presentó seis cambios con relación al equipo de Tenerife. A la obligada presencia de Alfonso en la portería, por la lesión de Champagne, se sumaron las vueltas de los sancionados Javi Hernández, Christian Fernández y Saúl Berjón. Además, Omar Ramos ocupó la banda derecha del centro del campo en sustitución de Viti. Por último, el técnico Sergio Egea volvió a emplear el sistema con dos delanteros y eligió al canterano Steven como acompañante de Joselu.

El partido comenzó tan desangelado y frío como las gradas del Carlos Tartiere. No obstante, el partido no resultaba del todo aburrido ya que los fallos de unos y otros lo animaban. Los visitantes, con una propuesta habitualmente valiente, mostraron pronto que se jugaban más que los azules.

El campo estaba volcado hacia la portería de Alfonso, que, en su vuelta al once, tuvo trabajo abundante que resolvió bien, con un par de intervenciones de mérito. Los oviedistas no eran capaces de tener el balón por el centro, ni de llegar por los costados, y el Rayo Majadahonda manejaba el encuentro a su antojo.

Tras dos intentos de los madrileños, los de Sergio Egea respondieron con una buena contra en la que Saúl Berjón disparó forzado a las manos de Ánder. Fue el único compromiso hasta el momento del portero del Rayo, mientras que Alfonso no tenía descanso.

Los azules no encontraban su sitio en el terreno de juego y tampoco ponían la intensidad que requería un duelo en el que el rival se jugaba mucho más. El centro del campo de los de Egea no era capaz de tener el balón y la distancia entre líneas era muy grande, lo que facilitaba la presión visitante.

El exoviedista Varela, que ya había avisado en un par de ocasiones, fue el encargado de adelantar a los madrileños en el marcador. Lo hizo al mandar a la escuadra una falta bastante lejana, que hizo que la estirada de Alfonso resultase inútil. El andaluz pidió perdón a la que fuera su afición por el gol.

El tanto visitante hizo justicia a la mejor puesta en escena y actitud de los de Antonio Iriondo, que trataban de aferrarse a la categoría. A medida que se acercaba el descanso, el Rayo empezó a tratar de guardar el resultado y eso lo aprovecharon los azules para empezar a asomarse más a la portería de Ánder. De hecho, un buen robo de balón de los locales en la salida de balón la aprovechó Steven para servir a Diegui Johannesson, que remató bien, ajustado al palo, para empatar el partido. E, incluso, Omar Ramos tuvo en la siguiente jugada otra oportunidad, pero su disparo salió alto.

El paso por los vestuarios devolvió a un Oviedo más despierto, que trató de encerrar a los madrileños en su campo. Antes del primer minuto, Omar Ramos ya disparó con peligro, aunque lo hizo mejor poco después, pero Ánder se lució en su estirada para evitar el tanto.

El partido parecía otro y los carbayones dominaban el encuentro e incluso por momentos lo hacían con buen juego y circulación de balón. Sin embargo, los que se adelantaron de nuevo fueron los visitantes en su única ocasión: un saque de esquina que remató Héctor Fernández. Por si fuera poco, en el minuto siguiente, una buena contra visitante hizo que Romera encarara a Alfonso y le batiera con un disparo cruzado.

Pero los azules no se entregaron y fueron a buscar el empate, tratando de aprovechar el nerviosismo de los visitantes. Carlos Hernández aprovechó un rechace de un saque de esquina para recortar distancias. El equipo seguía apretando y Joselu mandó al fondo de la red un buen centro de Viti para empatar. El encuentro se convirtió en un correcalles hasta que, en el último minuto de los cinco añadidos por el colegiado, Joselu logró el cuarto y definitivo gol para el Real Oviedo que le hace soñar.

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