Primer contacto con el nuevo césped

El equipo se ejercitó a puerta cerrada sobre el verde del Carlos Tartiere, que tendrá su puesta de largo mañana

M. SUÁREZOVIEDO.

El técnico azul, Sergio Egea, dirigió ayer su primer entrenamiento sobre el nuevo césped del Carlos Tartiere. El argentino, que trabajó la táctica a puerta cerrada, encontró bien la superficie, aunque advirtió que aún es pronto para valorar realmente la mejora.

«Encontré bien el campo, para ser el primer contacto está normal. Intentaremos adaptarnos a él, seguro que va a ir mejorando porque lleva poco tiempo instalado, pero ya da otra imagen al estadio y realmente han hecho un gran trabajo con él», comentó el exfutbolista.

El argentino, que quiere trasladar la intensidad de los entrenamientos a los partidos en el Tartiere, destacó además que las condiciones del estadio oviedista facilitan el juego veloz y con ritmo que quiere imprimir a su equipo. «Está muy bien para que la pelota corra y esa velocidad y chispa para presionar es lo que estoy buscando. Yo a la afición la tengo mucho respeto y agradecimiento, porque es muy leal a su equipo y su escudo, y somos nosotros quienes tenemos que contagiarla con nuestro juego», explicó el entrenador azul.

Egea no quiso desaprovechar la ocasión para recordar a Adolfo Pulgar, exentrenador del filial y exjugador del conjunto azul, con quien le unía una estrecha relación pese al poco tiempo que el argentino lleva en el fútbol asturiano. «Es un día muy triste por su fallecimiento, era una persona a la que quería mucho. Un futbolero vocacional tremendo, un entrenador muy querido y un compañero con el que tuve un acercamiento muy grande desde que llegué», concluyó técnico azul.