Una primera vuelta con altibajos

Juan Antonio Anquela, en el duelo del sábado. / ÁLEX PIÑA
Juan Antonio Anquela, en el duelo del sábado. / ÁLEX PIÑA

La irregularidad marcó la trayectoria de los azules, que llegan al ecuador de la Liga en mitad de la tabla | Las lesiones han sido uno de los lastres del equipo, que en las dos últimas jornadas ha reaccionado y parece haber tomado otro rumbo

RAMÓN JULIO GARCÍA OVIEDO.

El Real Oviedo ha llegado a la mitad del campeonato después de encadenar dos victorias consecutivas, algo que solo había hecho en otra ocasión esta temporada. Si algo marca la primera parte de la competición del conjunto azul es la irregularidad.

El equipo situado en la novena posición, a cinco puntos de las plazas de 'play off', parece que está en uno de esos momentos que pueden marcar su devenir, ya que ha comenzado el año con dos victorias que le ponen en disposición de mirar hacia arriba. Los de Anquela han sido irregulares tanto en partidos diferentes como a lo largo de los 90 minutos en los que en ocasiones han mostrado dos caras, muchas veces muy diferentes.

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Todo lo anterior hizo que el técnico estuviera cuestionado en la parte final de la primera vuelta, una situación que los últimos resultados parecen haber hecho que quedara atrás definitivamente.

Más allá de las consideraciones en cuanto acierto de cuerpo técnico y jugadores, hay una circunstancia que ha marcado el desarrollo de la competición para los de Anquela, que son las numerosas ausencias, la mayoría de ellas por lesión. Entre los hándicaps de la primera vuelta azul también están el balón parado, los errores defensivos y los fallos en ataque.

La apuesta del club por una plantilla corta ha chocado con un año en el que las lesiones han asolado el vestuario. Un ejemplo de lo sucedido fue en el último partido del pasado año, cuando el técnico acumuló siete ausencias.

La primera vuelta ha sido para el entrenador una búsqueda constante de soluciones a los problemas que se le iban presentando en forma de bajas, pero también a través de falta de rendimiento. En el único partido en el que no hubo bajas el equipo perdió 0-4 ante el Zaragoza.

El técnico ha movido la pizarra como nunca lo había hecho antes en su carrera. El equipo comenzó jugando con 1-4-3-3 y luego las circunstancias hicieron que el jienense pusiese en práctica todo un ejercicio de combinaciones para ir formando los sucesivos dibujos y alineaciones.

Las dos primeras jornadas de Liga fueron un ejemplo de lo que se iría repitiendo a lo largo de toda la campaña. En el estreno, ante un debilitado Extremadura, el equipo tuvo la posesión, creó ocasiones, pero en un error en un saque de esquina dejó escapar dos puntos. En la siguiente jornada, con menos balón y menos control del partido, acabó ganando 2-4.

En el inicio del campeonato, el técnico tampoco dispuso de todos los efectivos, ya que Joselu, Ibrahima y Alanís llegaron tarde. Ramón Folch, uno de los fijos para el entrenador, comenzó lesionado, por lo que su presencia en el equipo fue progresiva.

El conjunto oviedista, dentro de su irregularidad, solo ha encadenado dos derrotas consecutivas, en casa ante el Almería y en Granada. En lo positivo también la mejor racha es de dos jornadas, ya que ganó en el Carlos Tartiere de forma consecutiva al Sporting y al Reus, lo mismo que acaba de suceder en los duelos con el Numancia y el Tenerife.

El Real Oviedo de las últimas temporadas tenía como principal asignatura pendiente los partidos a domicilio. Eso es algo que ha cambiado este curso. En la clasificación como visitante, el conjunto azul, con diez partidos disputados lejos de su feudo, ocupa el noveno puesto de la tabla. En esa decena de encuentros ha logrado tres victorias, dos empates y cinco derrotas. En total suma 11 puntos, con 11 goles a favor y 15 en contra.

En el Carlos Tartiere los números de los azules son los duodécimos de la clasificación, con once partidos. Los de Anquela han ganado cinco encuentros, empatado cuatro y perdido dos.

En el aspecto positivo de la primera vuelta queda la victoria ante el Sporting, seguida de la del Reus, la más contundente de la temporada. Mientras que sendas goleadas, 0-4 ante el Zaragoza, y 4-0 frente al Deportivo fueron los peores momentos. Los resultados hicieron que el entrenador estuviera cuestionado en dos ocasiones. Primero en vísperas de jugar ante el Sporting y luego con las derrotas frente al Almería y Granada. En ambas ocasiones el técnico salió airoso.

Anquela no quiso hacer balance el sábado de la primera vuelta e incluso dijo que la valoración no es distinta por las dos últimas victorias del equipo. «Aquí lo único que vale es ganar, lo digo siempre», dijo el entrenador, que insistió en que los suyos estaban «haciendo las cosas bastante bien, pero no ganábamos» en referencia a los últimos encuentros de 2018.

El técnico cree que los triunfos llegaron a base de «pico y pala, que es lo único que nos tienen que pedir, que trabajemos y peleemos cada balón como su fuera el último». Además, dejó claro que sabe por su experiencia que todos los equipos quieren ascender y «mirar hacia arriba, pero un equipo que esté hecho para ascender y que se meta abajo» lo tiene «muy complicado» para salir de esa zona.

 

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