El Oviedo cae con merecimiento (Rayo Majadahonda 1-0 Real Oviedo)

Rayo Majadahonda - Real Oviedo: jornada 9 de la Liga 123
Joselu, enfadado tras una jugada del partido. / Dani Sánchez

El equipo encajó un gol en el último minuto | Los de Anquela fueron inferiores al rival la mayor parte del encuentro, superados en el centro del campo y sin acierto en las áreas

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo cayó derrotado de forma cruel, porque el gol local llegó en el último minuto, pero merecida, ya que fue inferior al Rayo Majadahonda durante la mayor parte del encuentro. El equipo azul distó mucho del de la pasada jornada y no estuvo cómodo salvo en los minutos iniciales, luego solo la falta de acierto de los locales le mantuvo en el encuentro hasta el fatídico último minuto.

El técnico azul optó finalmente por volver al 4-3-3 del inicio de temporada, con lo que entró en el once el centrocampista Javi Muñoz en sustitución del defensa Javi Hernández.

Los azules salieron al campo dispuestos a no dar tregua y presionaban desde muy arriba al conjunto local, que apenas podía avanzar con el balón controlado. Los de Anquela tenían la posesión, aunque un error en defensa pudo costarles un buen susto de estar más afortunado en el disparo final Aitor García.

1 Real Oviedo

Basilio; Rafa, Luso, Morillas; Iza, Verza (Enzo, min.86), Óscar, Fede Varela, Varela; Jeisson (Aitor, min.61) y Aitor García (Nico, min.80).

0 Rayo Majadahonda

Real Oviedo: Alfonso; Diegui Johannesson, Forlín, Christian Fernández, Mossa; Folch, Javi Muñoz (Boateng, min.63), Tejera; Aarón Ñíguez (Ibrahima, min.73), Joselu (Steven, min.85), y Saúl Berjón.

goles
1-0, min.90: Luso.
árbitro
Figueroa Vázquez, del Comité Andaluz. Mostró tarjetas amarillas a Fede Varela, Iza, por parte de los locales, y a los visitantes Aarón Ñíguez, Tejera,
incidencias
Partido disputado en el Wanda Metropolitano, con terreno de juego en regulares condiciones. Se guardó un minuto de silencio en memoria de las víctimas de de las inundaciones de Mallorca y el delegado del Nástic.

El balón pasaba por los pies de Saúl Berjón, que se movía no solo por la banda izquierda, ya que también apareció por el centro. El equipo, como le gusta al entrenador estaba junto y apenas ofrecía brechas para que el rival pudiera avanzar. El trabajo de Tejera y Javi Muñoz permitía al equipo robar y buscar los costados. En una de esas acciones Aarón Ñíguez se presentó ante Basilio y el portero en dos ocasiones rechazó su disparo mandando el balón a saque de esquina. El Rayo solo lo intentaba con balones a la espalda de la defensa que nunca pillaban desprevenida a la zaga.

El partido parecía más donde lo quería Anquela que Iriondo, ya que los madrileños no pasaban de su campo, salvo en contadas ocasiones. Aunque tuvieron una oportunidad en un remate de Luso, en una falta lateral, que salió desviada.

El paso de los minutos hizo que los azules fueran perdiendo algo de intensidad, lo que dio aire a los locales, que se estiraron más y poco a poco comenzaron a tener el control del partido ante un conjunto ovetense que ya no se encontraba cómodo, ni tenía el balón y empezaba ver como los madrileñon empezaban a visitar a Alfonso cada vez con más frecuencia.

Cuando peor lo estaba pasando el equipo carbayón llegó la ocasión más clara. Un buen cambio de juego de Aarón Ñíguez a Saúl Berjón, lo remató con la izquierda el ovetense desviado. Fue la última jugada interesante de la primera mitad.

Más Real Oviedo

El resumen de los primeros 45 minutos fue un Oviedo que fue de más a menos, que dominó al principio, pero luego cedió la iniciativa a los madrileños. Los de Anquela acabaron agradeciendo el descanso ya que el peligro se empeza a asomar a la portería de Alfonso.

El escenario no varió en la reanudación y el Rayo tuvo un par de remates peligrosos, aunque la oportunidad más clara la tuvo Javi Muñoz tras un buen pase de Saúl Berjón, pero un defensa se cruzó para mandar a saque de esquina. También tuvo una clara Fede Varela, pero el remate le salió muy flojo y a las manos de Alfonso. Pero más decisivo fue el portero para tapar un remate de Aitor García, que estaba solo en el segundo palo.

El conjunto azul estaba a merced del rival y pasando apuros muy gordos, que solo la fortuna impidió que se transformaran en gol. Para tratar de poner remedio Anquela dio entrada a Boateng por Javi Muñoz en el centro del campo, buscando un hombre fresco que tratara de cortar la hemorragia.

El conjunto azul estaba a la deriva y solo le salvaba que el Rayo en ataque no tenía las ideas nada claras y fallaba en el último pase y en el remate. No obstante, en el interncambio de golpes final, los de Anquela también tuvieron un par de oportunidades por medio de Joselu, primero en un buen pase de Ibrahima que salvó Basilio y luego en un remate de cabeza que salió alto.

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