Real Oviedo

Christian Fernández: «Tenemos que ser ese equipo incómodo contra el que nadie quiere jugar»

Christian Fernández, en un entrenamiento del Real Oviedo.
Christian Fernández, en un entrenamiento del Real Oviedo. / Eloy Alonso

El zaguero considera que en Mallorca perdieron «la identidad» y cree que «muchos matarían por una posición» como la que ocupan los azules

IVÁN ÁLVAREZ

Con el amargo regusto de la derrota ante el Mallorca y el contexto que la envolvió, Christian Fernández ejerció esta mañana su rol como integrante del cuarteto de capitanes. El zaguero cántabro hizo autocrítica y trazó la hoja de ruta para dar carpetazo a ese tropiezo en tierras baleares y recuperar los rasgos distintivos del Real Oviedo, que han elevado su competitividad «durante la mayor parte de 2019».

«Hay momentos en los que el equipo está mejor, otros en lo que está peor, pero la identidad es la que no podemos perder y creo que lo hicimos el día de Mallorca en la segunda parte», esgrimió el defensor santanderino, que no ocultó que los azules tuvieron muy poca presencia ofensiva en Son Moix. «Con cero ocasiones y cero disparos a puerta fue un bagaje inexistente. Quiere decir que no estuvimos, no fue el día que esperábamos y más contra un rival directo», reconoció el zaguero, con la convicción de que esa no será «la tónica de aquí en adelante».

Consciente de la dificultad de «mantener una línea regular durante once meses de competición», expuso que el triunfo sobre el Albacete del próximo rival azul, el Nástic, ejemplifica que en Segunda «hay mayor igualdad de lo que la tabla clasificatoria marca» e insta a «respetar a todos los rivales por igual». «El que piense que va a ser un partido fácil contra el último, que va a ser un partido de goleada, mejor que no venga al Tartiere, porque no es lo que se va a encontrar», anticipó Christian, que confía en apretar a los tarraconenses desde el primer minuto.

«La fuerza de este equipo reside en el colectivo. No podemos perder la identidad de ser ese equipo agresivo, intenso y por momentos incómodo, que te defina el rival como ese equipo feo, asqueroso contra el que nadie quiere jugar», argumentó el santanderino, que cree que esa «tiene que ser la identidad del Oviedo de aquí al final». «Si no somos capaces de hacer eso estaríamos dando alas a un rival que está necesitado y viene herido. Tienen que saber que vienen al Tartiere ante un equipo que también está necesitado», apostilló.

De regreso al carril zurdo de la zaga en Son Moix, bromeó acerca de su polivalencia al indicar que «pagar solo me pagan por un puesto» y se mostró «satisfecho por la confianza» de su entrenador y el rendimiento que está ofreciendo a lo largo de esta temporada. «Es con lo que me quedo y voy a intentar seguir en esta línea, progresar e ir puliendo defectos en el juego que puedan existir. Contribuir con mi granito de arena a cumplir los objetivos colectivos», argumentó el defensor, que recordó que una victoria el domingo les daría «la salvación matemática si contamos los tres puntos del Reus». «Es un hecho al que hay darle valor con casi doce partidos por disputarse. Muchos equipos matarían por una posición como la nuestra. A partir de ese momento, los objetivos serán otros y es bonito entrar en una pelea por el 'play off'», concluyó antes de apostillar que en la actualidad el conjunto azul en la actualidad está «focalizado en el Nástic».

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