El Real Oviedo comienza una nueva Liga

El Real Oviedo comienza una nueva Liga

El triunfo a domicilio ante el Tenerife se toma como el punto de partida para la reacción de los azules

RAMÓN JULIO GARCÍA

El pasado miércoles, cuando a eso de las once de la noche el cántabro López Toca señaló el final del encuentro, el oviedismo respiró aliviado con la primera victoria de la temporada. No fue suficiente para salir del último puesto de la clasificación, pero el equipo daba así el primer paso para enderezar el rumbo y cambiar la dinámica, errática hasta ese momento.

El primer triunfo del Real Oviedo abre un nuevo horizonte al que se espera dar continuidad mañana ante el Numancia, lo que permitirá escalar posiciones en la tabla de la clasificación y acercarse a la zona templada de la misma.

En las semanas previas, el mensaje que salía del vestuario azul era que lo más necesario era un primer triunfo para lograr quitarse de encima la losa que pesaba sobre el conjunto azul y obtener cierta calma para afrontar los partidos de otra manera. Con la confianza de que se estaban empezando a hacer las cosas bien.

Uno de los jugadores que ha ganado protagonismo con la llegada de Javi Rozada al banquillo azul es el canterano Borja Sánchez, que el pasado miércoles disputó su mejor partido con el primer equipo azul. El ovetense reconoció ayer que la de Tenerife fue «una victoria que llevábamos buscando mucho tiempo y que posiblemente en algunos partidos pudimos merecer». Tardó en llegar el triunfo y con ello el panorama se despeja parcialmente, como reconoció el centrocampista: «A partir de aquí empieza una nueva Liga para nosotros». La primera parada en la nueva ruta de los azules llegará mañana, a las cuatro de la tarde, en el Carlos Tartiere. Borja Sánchez califica esa cita como «otra guerra, en la que seguro que sufriremos», pero tiene claro que con la nueva línea de juego que han encontrado las cosas «irán mucho mejor».

Más allá del juego, lo que se demostró en el Helidoro Rodríguez López es que el equipo es capaz de jugar un partido sin cometer errores de bulto y que con esa base los buenos resultados pueden comenzar a llegar. Esa ausencia de errores fue una de las claves del triunfo, como dijo el centrocampista azul, que hizo hincapié en que «no crearon oportunidades claras de gol, aunque el Tenerife tenía mucho el balón».

Además, también entiende Borja Sánchez que la situación en la clasificación del equipo venía afectando al juego. En ese sentido, tiene claro que en Tenerife no fue una excepción y que les impidió lograr un resultado mejor. «Todo depende de la dinámica de la que veníamos. Si el partido llega estando mejor clasificados, habríamos tenido esa confianza para salir hacia arriba e ir a por ellos», dijo, aunque, en cualquier caso, el centrocampista insistió en que «lo importante es el 0-1 final y los tres puntos».

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A la hora de hablar de la mejoría del grupo en el aspecto defensivo, no solo hay que centrarse en los jugadores de la zaga. El centrocampista carbayón reconoció que, pese a ser un jugador de clara vocación ofensiva, era consciente que se trataba de un encuentro en el que «tenía que trabajar mucho en defensa, era fuera de casa». «Ofensivamente tuve falta de precisión por el cansancio de trabajar en defensa», asumió.

Al igual que al equipo, a Borja Sánchez se le abre ahora un nuevo horizonte, que en su caso estará respaldado por la presencia de un entrenador como Javi Rozada, que fue quien apostó por él para estar en el club. «Venía de estar fuera de la convocatoria. Los entrenadores por unas circunstancias o por otras no contaban conmigo a pesar de que entrenaba bien», explicó. Sin embargo, ahora tiene un entrenador que le respalda: «Rozada me conoce y yo a él. Afortunadamente ahora estoy contando con minutos y solo queda aprovecharlo».

Su reto es ayudar al equipo desde donde le toque: «Estoy disponible para jugar, pero no sé qué tiene el míster en mente. Si lo hago ante el Numancia, perfecto. Si no, pues, a animar desde fuera», concluyó el jugador.