Real Oviedo

Dos mil oviedistas apoyan al equipo en el último entrenamiento antes del derbi

Los seguidores azules, ubicados en la parte baja de la grada norte, comenzaron a llegar a las 10 de la mañana, media hora antes de que el equipo saliera a entrenar/DANIEL MORA
Los seguidores azules, ubicados en la parte baja de la grada norte, comenzaron a llegar a las 10 de la mañana, media hora antes de que el equipo saliera a entrenar / DANIEL MORA

Juan Antonio Anquela dirigió esta mañana una sesión marcada por el respaldo de la grada

RAMÓN JULIO GARCÍA | IVÁN ÁLVAREZ

Los aplausos y las bengalas se han entremezclado esta mañana en el Carlos Tartiere, donde Juan Antonio Anquela ha dirigido el último entrenamiento del Real Oviedo antes del derbi contra el Sporting. Sus jugadores han recibido una fuerte inyección anímica de los dos millares de aficionados que han acudido al feudo azul para darles su aliento de cara al duelo que afrontarán mañana en El Molinón.

Los seguidores azules, ubicados en la parte baja de la grada norte, comenzaron a llegar a las 10 de la mañana, media hora antes de que el equipo saliera a entrenar.

Los cánticos comenzaron desde antes que los jugadores saltaran al césped, algo que cuando se produjo desencadenó un humo azul y cánticos que prácticamente no cesaron en todo el entrenamiento.

En los cánticos hubo algún «a por ellos, oe!», así como otros alusivos al Sporting, pero los principales fueron los tradicionales de la afición azul.

Después de completar la sesión, los futbolistas azules han agradecido el apoyo regalando varios balones a la grada, que les ha despedido entre aplausos y cánticos. El central Carlos Hernández trabajó junto a sus compañeros, por lo que la única baja azul mañana será Omar Ramos, que sufre una lesión muscular que le tendrá varias semanas alejado de la competición.