El Oviedo sigue en la pelea por el 'play off'

El Oviedo sigue en la pelea por el 'play off'
ALEX PIÑA

Sin un juego vistoso, el conjunto de Egea superó por la mínima al Numancia

Ramón Julio García
RAMÓN JULIO GARCÍAOviedo

El Real Oviedo logró un triunfo por la mínima y sin brillo ante el Numancia que le asegura estar una semana más con opciones de alcanzar el 'play off'. Los de Egea hicieron un partido correcto ante un rival que no puso mucha oposición y aprovecharon una de las pocas ocasiones que tuvieron para llevarse los tres puntos.

Carlos Hernández marcó el gol y Jimmy volvió a ser de los destacados del equipo.

La alineación azul fue la prevista con la entrada de Viti en la banda derecha del centro del campo, en sustitución de Bárcenas.

Los azules salieron con fuerza y al primer minuto de partido dispusieron de una buena ocasión, en un centro de Diegui Johannesson, que Ibrahima mandó al lateral de la red. El equipo parecía dispuesto a demostrar que quería llevarse los tres puntos y que no iba a dar tregua al Numancia.

1 Real Oviedo

Champagne; Diegui Johannesson, Carlos Hernández, Javi Hernández, Christian Fernández; Jimmy, Tejera, Viti (Omar Ramos, min.84), , Saúl Berjón (Mossa, min.77); Joselu e(Bárcenas, min.65) Ibrahima.

0 Numancia

Juan Carlos; Derik, Atienza, Carlos, Ganea; Medina (Yeboah, min.56), Escassi, Gus Ledes Alaín, min.76); Higinio (Guillermo, min.69), Fran Villalba y David Rodríguez.

Goles:
1-0, min. 46: Carlos Hernández.
Árbitro:
Ávalos Barrera, del Comité catalán. Mostró tarjetas amarilla a Javi Hernández, Christian Fernández y Saúl Berjón, por parte de los locales y a los visitantes Yeboah y David Rodríguez.
Incidencias:
tarde fresca y terreno de juego en buenas condiciones. La peor entrada de la temporada y medio centenar de sorianos.

El equipo avanzaba despacio por la izquierda y rápido por la derecha, pero llegaba por los dos costados, aunque volvía a atragantarse en el área, como venía sucediendo en las últimas jornadas. En cualquier caso, todo el fútbol lo ponían los de Egea, que mandaban en todas las zonas del campo, pero el exoviedista Juan Carlos no tenía demasiado trabajo.

El paso de los minutos hizo que el partido se difuminara y empezara a jugarse solo en el centro del campo, del que nadie era capaz de salir con algo de criterio.

El acoso inicial de los ovetenses empezó a desaparecer, a medida que el Numancia se fue asentando en la parcela central y era capaz de aguantar algo más el balón en su poder, aunque seguían sin acercarse a Champagne.

En el centro del campo azul Jimmy tenía protagonismo y además de un buen trabajo defensivo, logró sacar algunos buenos pases a sus compañeros. El equipo dependía una vez más del acierto de Saúl Berjón, que estaba participativo, pero no acababa de encontrar a los delanteros, ni con centros laterales, ni con balones filtrados que morían en la maraña de jugadores en la que se convirtió el área soriana.

En el tramo final de la primera mitad el sopor se adueñó de la grada, ya que el partido entró en una fase de atonía de la que no había quien lo sacase. Los locales no podían, pese a que lo intentaban, mientras que los visitantes estaban cómodos esperando su oportunidad para tratar de sorprender en una contra, o bien llegar tocando, lo que probaban cada vez con más frecuencia ante el desconcierto de los locales, planos en todas las zonas del campo.

El pitido del árbitro para enseñar el camino de vestuarios fue un alivio, para todos y abría las puertas a recapacitar y cambiar de plan.

La salida del equipo tras el descanso fue parecida a la de la primera mitad, pero esta vez el acierto estuvo de cara. En el primer minuto llegó un saque de esquina y tras el primer rechace el balón volvió al segundo palo, en el que esperaba Carlos Hernández con la caña preparada para empujar al fondo de la red. El gol, además de la tranquilidad para la parroquia azul cambiaba el escenario para los sorianos que tenían que dar un paso al frente.

Más Real Oviedo

El campo se amplió al estirarse el Numancia y Egea quiso aprovecharlo con la velocidad de Bárcenas, que entró por Joselu, Saúl Berjón pasó a ser segundo delantero. Los azules ya buscaban la velocidad, mientras que los de López Garai empezaban a tener más prisas.

Defendiendo y atacando Jimmy seguía siendo el timón del equipo y acertaba en casi todas su acciones, asumiendo el papel de líder del equipo y volviendo a ser de los más destacados.

El partido entró en esos momentos en los que el Numancia no acababa de volcarse sobre la portería azul, y los de Egea no encontraban una buena contra para sentenciar. El técnico azul dio entrada a Mossa por Saúl Berjón para ayudar a tapar las incorporaciones de Yeboah, que salió por Medina.

El Numancia no pudo y el Oviedo, aunque con el temor por los últimos precedentes en su campo, aguantó sin pasar por demasiados apuros, ya que no hubo ocasiones para los visitantes.