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Real Oviedo | La pesadilla de los últimos minutos

Los futbolistas del once azul lamentan el empate del Numancia al final del partido celebrado en el Tartiere el pasado domingo./ÁLEX PIÑA
Los futbolistas del once azul lamentan el empate del Numancia al final del partido celebrado en el Tartiere el pasado domingo. / ÁLEX PIÑA

Los azules han dejado escapar siete puntos en el tramo final de cuatro partidos. Un problema que arrastran desde el inicio de la temporada

RAMÓN JULIO GARCÍAOVIEDO.

El Real Oviedo se encontró el pasado domingo con un fantasma que parecía haber enterrado con la llegada al banquillo de Javi Rozada: Dejar escapar puntos en los minutos finales de los partidos. Sin embargo, el Numancia lo desenterró e hizo volar del Carlos Tartiere dos puntos con el tiempo cumplido. En total, en las diez jornadas de Liga disputadas hasta ahora, el conjunto ovetense ha visto cómo se escapaban de su casillero hasta siete puntos en el último suspiro de los encuentros.

Sergio Egea estuvo cinco jornadas en el banquillo carbayón y en cuatro de las mismas vio 'estropearse' el marcador cuando agonizaban los enfrentamientos. Eso le llevó a afirmar en alguna ocasión que, a lo largo de toda su carrera, «nunca le había pasado nada igual». Rozada, que ha sido capaz de enderezar algo el rumbo del equipo, logrando la primera victoria y sumando tres encuentros sin perder, también cumplió el domingo cinco encuentros y ante el Numancia fue el primero que sufrió el mazazo final.

El conjunto azul no tuvo que esperar para sufrir su sino en lo que va de temporada. En el primer partido de la Liga, ante el Deportivo en Riazor, después de remontar un 2-0 adverso, en el minuto 88, el venezolano Christian Santos hizo el gol del único triunfo de los de Juan Antonio Anquela hasta el momento. Fue el primer punto que se escapó en la recta final.

En la siguiente jornada, el primer encuentro en casa, ante el Lugo, el gol del empate visitante fue más postrero aún, ya que fue pasado un minuto del 90 cuando Cristian Herrera batió a Alfonso para igualar el gol que Ortuño había marcado a los cinco minutos del partido. Los azules se quedaban sin dos puntos más en la tabla.

La visita al Fuenlabrada tuvo un desenlace parecido al de la primera jornada. Se adelantaron los locales, empató Ortuño, pero en el minuto 90, Anderson marcaba para que se quedaran tres puntos en el Fernando Torres. Era la tercera jornada y ya habían volado cuatro puntos en similares circunstancias.

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Volvían los azules a jugar a domicilio, por segunda jornada consecutiva visitando al Mirandés. Ortuño puso por delante al equipo con su tercer gol de la temporada, pero Merquelanz igualaba antes del descanso y Mario Barco, en el 89, lograba el gol del triunfo local.

Ese gol provocó que se encendieran las alarmas que acabaron con la salida del equipo de Sergio Egea en la jornada siguiente tras el contundente 0-2 con el que el Elche de Pacheta ganó en el Tartiere.

En los cinco partidos que dirigió Javi Rozada se produjeron tres empates, una derrota y una victoria. En el primero de los encuentros, ante el Extremadura, dio la sensación de que la situación se iba a revertir y el equipo azul logró la igualada en el minuto 85 con gol de Ortuño. Sin embargo, en los siguientes encuentros el marcador no se movió en los minutos finales.

El único partido en el que el equipo no encajó goles fue en Tenerife y con ello llegó el primer triunfo de la temporada.

El pasado domingo en el primer minuto del añadido el Carlos Tartiere enmudeció con el quinto marcador que se truncaba. Carlos Gutiérrez aprovechó un rechace para batir a Champagne y volver a dejar al equipo con la miel en los labios. Especialmente doloroso fue que los dos puntos que se escaparon hubieran servido al equipo para sumar la segunda victoria consecutiva y, sobre todo para abandonar la zona de descenso. Al final el equipo sigue último y con la sensación de no haber sabido cerrar un partido que, por ocasiones de gol, debió caer de su lado mucho antes.

En la quimera de lo que pudo haber sido y no fue, las cuentas de los ovetenses con los siete puntos escapados en postrimerías de los encuentros, le habrían permitido ahora estar en la zona media-alta de la clasificación, con 14 puntos, a dos de los puestos de 'play off'y con seis de ventaja sobre la zona de descenso.

La esperanza del conjunto azul ahora es primero cortar esa sangría de los minutos finales y luego que el fútbol compense a lo largo de la temporada este tipo de situaciones adversas. Javi Rozada confía en ello, ya que tiene claro que esas cosas pasan por la situación en la tabla «es lo que tiene ser último», dijo el domingo.