El Real Oviedo, con un 'plan A' que no funcionó y sin alternativa
El Real Oviedo regaló la segunda parte en Bilbao por el empeño de sacar jugado el balón desde atrás, acumulando innumerables pérdidas
Aunque hizo esfuerzos por buscar algo positivo, Luis Carrión acabó sucumbiendo a la realidad y reconoció el mal partido del Real Oviedo ante el Athletic ... . El técnico empezó queriendo salvar la primera mitad, pero tuvo que asumir que la segunda empaño todo el partido.
Con el marcador en contra, el equipo no fue capaz de salir de su área y se empecinó en tratar de jugar en corto, lo que propició reiteradas pérdidas de balón que no aprovechó el conjunto vasco por su falta de puntería. Hasta el propio entrenador dijo en la sala de prensa después del encuentro que tal vez habrían tenido que jugar en largo.
Los azules desde el regreso de Luis Carrión apuestan por el juego combinativo, por tener más el balón que el contrario, pero eso no siempre es lo más adecuado. El domingo en San Mamés el conjunto ovetense superó en posesión a los locales. Un 52% de posesión favorable a los carbayones fue una de las pocas estadísticas en las que vencieron.
Otra victoria en el campo de lo numérico fue en la cantidad de pases, ya que los de Carrión dieron 472, mientras que los de Valverde 417. Sin embargo, en los guarismos que tienen más que ver con las áreas ganaron claramente los vizcaínos. Por ejemplo, tuvieron 21 tiros, por los 4 de los ovetenses; botaron 7 córners, 6 de ellos en el primer tiempo; o en eso que se denomina expectativas de gol, los vascos hicieron 1,70, por 0,22 los ovetenses.
Una vez más la aportación de Aarón Escandell fue decisiva, con siete paradas, mientras que Unai Simón solo tuvo que hacer dos. Una de las medidas que puede justificar las palabras de Carrión cuando afirmó que el equipo no tenía alma es que solo hizo 8 faltas, por 12 de los locales.
Inicialmente, el entrenador quiso buscar lo positivo del encuentro y se empeñó en señalar que en la primera mitad estuvieron mejor, pero reconoció después que en la segunda fueron una de las peores versiones del equipo desde su llegada. Problamente la peor, quitando el encuentro de Copa del Rey ante el Ourense.
En lo que no puso paños calientes fue en la segunda mitad, donde encontró numerosas carencias, empezando por que asegura que tuvieron «muy poca movilidad y sin piernas, no encontramos soluciones». Ejemplo de ello es que «cuando arriesgamos –indicó Carrión– no fuimos capaces de encontrar a Hassan o a los delanteros».
Insistió en varias ocasiones en el aspecto físico, ya que se refirió a tener «piernas» y que ante eso no encontraron «soluciones ni por dentro ni en largo». En ese punto asumió algo de su responsabilidad, ya que es lo que se desprende de decir que «quizá la solución hubiese sido esa, jugar en largo, aunque no es lo que trabajamos día a día», asumiendo que tal vez deberían haberlo hecho.
En realidad jugar directo no se trataría de algo nuevo para los futbolistas azules, ya que en la etapa de Veljko Paunovic era una alternativa que se utilizaba con frecuencia. Son conocidas unas imágenes del técnico hablando con David Carmo en una pausa de hidratación dándole instrucciones para que jugara en largo y decidiera hacia donde.
Además, ayer estaban en el campo dos delanteros de envergadura como Salomón Rondón y Fede Viñas, que pueden ganar disputas en ese tipo de acciones y peinar para un compañero o hacerse con el balón para jugar de cara.
Otra cosa que echó de menos el entrenador fue una mayor dosis de valentía. «Somos demasiado correctos con balón y a veces hay que arriesgar», resumió el técnico. Probablemente estas palabras tengan que ver con la confianza que tiene el equipo por la situación clasificatoria.
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