El Real Oviedo recupera su brújula

El Real Oviedo recupera su brújula
Saúl Berjón, que regresará a la competición el lunes en Los Pajaritos, presiona a Carlos Martínez. / ELOY ALONSO

Saúl Berjón, el atacante azul que más pases reparte, zanjará en Soria 50 días de ausencia

IVÁN ÁLVAREZOVIEDO.

El gélido feudo del Numancia, tierra muy poco fértil para las cosechas oviedistas desde el regreso azul a Segunda, es la primera parada de 2019 en el largo trayecto del conjunto dirigido por Juan Antonio Anquela. Con la ambición de que sea un punto de inflexión que permita iniciar una escalada clasificatoria, el duelo del próximo lunes en Soria supondrá el reinicio para Saúl Berjón, de regreso tras cincuenta días alejado de la competición liguera.

«Se pasa mal con cualquier lesión. Hay que pensar que es lo que sabemos hacer, que es lo nuestro. Estamos acostumbrados a entrenar, a competir, y cuando no lo puedes hacer te fastidia bastante», confesó ayer el extremo ovetense sobre la forma de afrontar su período de ausencia, iniciado después de exprimirse en el derbi ante el Sporting para reconciliar a su equipo con la victoria. «El equipo venía de tres partidos sin ganar. Creo que era necesario estar. Todos los que pudiéramos estar disponibles, si podíamos aportar, debíamos hacerlo», explicó en una entrevista concedida a este diario durante el último tramo de su proceso de recuperación acerca de la importancia de su concurso en el derbi. Un duelo en el que inauguró esta temporada el contador de sus asistencias, disparado hasta las catorce en el pasado curso.

La clarividencia en los metros finales y su tacto en el golpeo convirtieron al extremo ovetense en el principal afluente del gol en el conjunto carbayón. En una temporada en la que se ha formalizado el aumento de su jerarquía en el vestuario, inmerso en el cuarteto de capitanes, su rol protagonista no se ha visto alterado sobre el terreno de juego.

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A pesar de la media docena de jornadas que se ha perdido por problemas físicos, el ovetense, el único jugador de la primera plantilla del club azul nacido en la capital del Principado, es el integrante de la vanguardia oviedista que más pases (532) reparte este curso. Una temporada en la que cinco de las seis victorias cosechadas han llegado con él sobre el rectángulo de juego. Solo un triunfo, el cosechado sobre el Reus, se cosechó con él en la grada, circunstancia en la que el porcentaje de puntos ganados desciende desde un 46% hasta uno inferior al 28% (27,7%).

Temido alfil para los entrenadores rivales en los frecuentemente enrocados duelos de Segunda División, su baja ha sido la más sensible de las once a las que se ha visto obligado a afrontar a lo largo de la presente temporada Anquela, obligado a hacer encaje de bolillos en el último duelo de 2018 contra el Málaga. «El parón vino en un buen momento, porque pese a estar jugando bien los resultados no eran los deseados», reconoció ayer el extremo, que durante ese tregua competitiva continuó ejercitándose para llegar en las mejores condiciones posibles a la cita del próximo lunes en Los Pajaritos, escenario tan complejo como fundamental para recuperar la senda del triunfo.

«Falta que entre el balón y es cuestión de tiempo. Ocasiones las estamos teniendo y nos falta esa pizca de suerte necesaria para todo en la vida», expuso el atacante formado entre el Juan Antonio Álvarez Rabanal y El Requexón, después de Christian Fernández el jugador de la plantilla azul que más tiempo acumula a las órdenes de Anquela. «El míster lleva así toda la vida y no va a cambiar nunca. Creo que es lo mejor que nos puede exigir, porque el resto lo tenemos nosotros dentro. Esa intensidad y ese orden es el que no hace falta», expuso sobre esa energía inagotable que caracteriza al técnico jienense el '10' oviedista, sin ambages a la hora de definir la anhelada meta que desean cruzar a final de temporada.

«Complicado es siempre, pero el objetivo lo tengo bien claro. El club creo que también. Todos queremos conseguir este año el ascenso, al igual que quisimos todos los años», proclamó el ovetense, con el aval del precedente de la última campaña en Segunda. «El Valladolid, que estaba en una situación parecida a la nuestra fue el que ascendió», recordó Berjón, que considera que «el camino para que lleguen las victorias» pasa por continuar «haciendo las cosas como las estamos haciendo». «No hay que perder nunca la ilusión ni las ganas. Hay que seguir dándolo todo hasta el final y cuando lleguen las victorias se verá todo más cerca», apostilló el carbayón, el mejor elemento azul para no desnortarse.

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