Leander Dendoncker, jugador del Real Oviedo: «Hay que ver cada partido como una oportunidad e intentar ganarlo»
«Cuando eres jugador de fútbol quieres ganar partidos y no perder, ahora toca mirar al próximo encuentro»
Leander Dendoncker (Passendale, 1995) llegó a Oviedo siendo un desconocido para la inmensa mayoría de los seguidores azules, pero hoy nadie le discute su ... importancia en el juego del equipo. Mediocentro de envergadura, es capaz de aportar trabajo a destajo en el medio, pero también ayuda en la creación del juego. Su nombre ya tiene un hueco reservado en la historia del Real Oviedo, después de haber sido el autor del primer gol del equipo tras el regreso a Primera División y que además sirvió para sumar el primer triunfo del campeonato. Sus inicios futbolísticos fueron en el KSV Roeselare Juvenil y de ahí pasó a formar parte de la cantera del Anderlecht, debutando en 2014 con el primer equipo y uno de los clubes históricos del fútbol europeo y gran dominador del campeonato belga durante muchos años. Sus buenas actuaciones no pasaron desapercibidas para la Premier League y el Wolverhampton pagó 17 millones de euros por su traspaso y jugo 159 partidos con el conjunto británico, antes de que el Aston Villa pagase 28 millones de euros por su fichaje. Con los 'villanos' no tuvo una carrera tan productiva y afronto cesiones en el Nápoles y en el Anderlecht, hasta que este verano rescindió su contrato y con la carta de libertad firmó por dos temporadas con el Oviedo. Entre sus sueños sigue estando regresar a la selección belga, con la que jugó 32 partidos y estuvo en los mundiales de Rusia y Qatar y no olvida que este verano volverá a haber cita mundialista, pero para eso debe brillar en el Carlos Tartiere. En la capital asturiana vive feliz y es de los que no tiene el fútbol metido en la cabeza las 24 horas del día, ahora lo urgente es mejorar los resultados y subir en la clasificación.
–El equipo lleva dos victorias en 12 partidos, un balance que no era el esperado. ¿Cómo está viviendo esta situación?
–Siempre es difícil. Cuando eres jugador de fútbol quieres ganar partidos y no perder. Ahora estamos en esta situación y toca mirar al próximo encuentro, que es contra el Rayo. Sabemos que es un partido que tenemos que ganar para subir en la clasificación. Todos tenemos eso en mente: trabajar para estar listos el domingo y ganar.
–El equipo parece venir ahora en una buena línea. ¿Ayuda esa mejora a reforzar la idea de que pueden ganar y alcanzar la salvación?
–Sí, claro. Tenemos muchos jugadores nuevos y, con el cambio de entrenador, necesitamos un poco de tiempo para construir un equipo y asimilar automatismos. No tenemos demasiado tiempo porque jugamos cada semana, pero debemos trabajar bien en los entrenamientos para que se note en los partidos y en los resultados.
–¿Cómo les beneficia este parón sin partido?
–Mucho, porque no hay muchos jugadores con sus selecciones. La mayoría del equipo está aquí y eso nos permite trabajar. Lo intentaremos aprovechar.
–¿Qué sintió al anotar su primer gol, que además dio la primera victoria del equipo?
–Me alegré muchísimo. No entendía del todo lo que significaba para el club porque acababa de llegar, pero sentí enseguida el calor y la pasión que hay aquí. Fue un momento especial, además era mi segundo partido en la Liga española. Mucha felicidad.
–¿El fútbol español está respondiendo a lo que esperaba antes de llegar?
–Sí, más o menos. Es una liga muy técnica, como también se dice fuera de España. Aquí hay muchos jugadores con gran calidad.
-Ha jugado en Bélgica, Inglaterra e Italia. ¿Dónde encaja mejor Leander Dendoncker?
-Es una buena pregunta. En Italia jugué poco, es un fútbol más táctico. Inglaterra, para mí, es la mejor competición del mundo: todo va muy rápido y con mucha intensidad. Soy físico, pero también me gusta jugar como se juega aquí. Creo que soy una mezcla de los tres estilos.
–Para un jugador acostumbrado a luchar por títulos o a jugar en Europa, ¿cómo es pelear por salvarse?
–Es difícil. En mi primer equipo en Inglaterra (Wolverhampton) también el objetivo era salvarse, porque era un recién ascendido, aunque acabamos séptimos y fue una gran alegría para todo el club. Nunca había estado en un equipo que lucha por mantenerse, pero al final no cambia mucho: Hay que ver cada partido como una oportunidad e intentar ganarlo, y eso es lo que tenemos que hacer.
–Al margen de Santi Cazorla ¿conocía a algún compañero antes de llegar?
–Solo a Eric Bailly, pero lo que hice fue hablar con Paunovic y me dio una impresión muy buena del club, que he confirmado al llegar. Me siento muy bien aquí, también mi familia, y eso es muy importante para mí.
–¿Qué compañero le ha sorprendido más?
–Creo que todos lo dicen, pero Santi Cazorla es el ejemplo. Con 40 años sigue entrenando cada día y dando ejemplo. Ya lo conocía de Inglaterra, pero sigue siendo alguien muy especial.
–¿Qué rival le ha impactado más hasta ahora?
–Real Madrid y Barça. Son los más impresionantes por cómo juegan y como son capaces de controlar los partidos.
–¿Sueña con volver a la selección belga?
–Ahora mismo sé que es difícil. Intento hacer buenos partidos aquí; después nunca se sabe. Hace tiempo que no voy con la selección, pero viene un Mundial. Lo primero es jugar bien, que para mí es lo más importante y luego ya veremos.
–¿Cómo ha sido su llegada a Oviedo? ¿Qué se ha encontrado?
–No conocía Oviedo, ni mucho del norte de España, pero nos gusta mucho. Es una ciudad limpia, segura, y eso es muy importante tanto para mí, como para mi familia.
–¿Habló con Jaime Arias (exentrenador del Oviedo juvenil y ayudante de Unai Emery en el Aston Villa) antes de venir?
–Un poco. Tuve muy buena relación con él en Inglaterra. Es una gran persona, me habló bien del club y de la ciudad y eso siempre ayuda a decidir.
–Fuera del fútbol, ¿qué le gusta hacer?
–Pasar tiempo con mi familia, con mis hijos, porque siempre entrenamos y en el fin de semana muchas veces tenemos que jugar fuera, ir al hotel. Entonces, con el tiempo que me queda fuera de fútbol, me gusta mucho pasar tiempo con mi familia.
–El día de su presentación sorprendió su buen nivel de español ¿cómo lo aprendió?
–Estudié dos años de español en Bélgica en el colegio, aunque muy básico. Después, hablando con compañeros en Bélgica e Inglaterra, tuve muchos compañeros que hablaban español. Cometí muchos errores, todavía los hago, pero no me importa, creo que es la mejor forma de aprender.
–Dicen de usted que no encaja en el perfil clásico de futbolista, que le interesan más cosas además del fútbol. ¿Es así?
–Mientras juego, voy a darlo todo, pero cuando termina el entrenamiento me gusta desconectar. Llevo desde los seis años con el fútbol. Hay gente que quiere estar 24 horas con eso y gente que no tanto. A mí me gusta tener vida fuera del fútbol.
–¿Ha podido conocer Asturias más allá de Oviedo?
–No mucho, pero queremos. Estuvimos en Gijón, que ya sé que por aquí no gusta mucho (risas). Tenemos que ver otras cosas y queremos hacerlo.
–¿Echa de menos la gastronomía belga o ya ha descubierto la asturiana?
–La comida de aquí nos gusta mucho. Vengo de Inglaterra y allí es muy diferente, mucho peor, pero la de aquí nos gusta y la disfrutamos.
¿Tienes una suscripción? Inicia sesión