Juan Rionda: «La Federación está en total desacuerdo con el cobro de los rescates, que se podrían evitar con un buen plan de prevención»

Presidente de la FEMPA desde el año 2000, reconoce que «hay verdaderos problemas con la conservación de los senderos, que necesitan un mantenimiento anual que a menudo no se da, por lo que se convierten en inseguros»

154
views
Juan Rionda, presidente de la FEMPA. :: JUAN CARLOS ROMÁN

Presidente de la Federación Asturiana de Deportes de Montaña, Escalada y Senderismo del Principado de Asturias (FEMPA) desde el año 2000, Juan Manuel Rionda Mier trabaja desde entonces para inspirar a los jóvenes a sentir la llamada de las cumbres. Una llamada en la que la seguridad juega un papel fundamental y que debe atenderse, preferiblemente, en grupo.

– ¿Goza de buena salud el montañismo asturiano?

– El montañismo en Asturias goza de muy buena salud, y mejorando, a juzgar por el número creciente de montañeros federados. Este año, por primera vez, esperamos sobrepasar los siete mil federados, lo cual significa que a nivel de federados por ratio de habitantes somos la primera o segunda región del país. Galicia, por ejemplo, no sobrepasa los cuatro mil.

– ¿Ha ido creciendo la afición a la montaña?

– La afición a la montaña es una tradición desde que en los años 60 se crearon en casi todas las poblaciones colectivos de montañismo que se fueron consolidando, siendo el Vetusta el primero pero con otros como el AMA Torrecerredo, el Ensidesa…que concitaron miles de socios para realizar esta actividad. En el año 1998 se desarrolló la ley de senderismo, por la que se señalizaron y homologaron más de 4.500 kilómetros de rutas por toda Asturias y esto relanzó a otros colectivos que sin ser montañeros sí transitan por rutas señalizadas, más seguras y sencillas.  Hoy, desde el año 2000 hemos pasado de 60 o 70 grupos a 174.

– ¿A qué se debe este aumento?

– En parte a que se van creando nuevas actividades en la naturaleza, como las carreras por montaña, que han creado varios grupos específicos de esta actividad.  En estos momentos, la Federación tiene varios frentes que atender que no son solamente la montaña, la escalada y el senderismo, sino que están también las carreras por montaña, la marcha nórdica y, en las licencias federativas, hay algunos que se federan para hacer BTT o esquí de travesía. Tanto es así que la FEMPA se ha visto determinada a desarrollar selecciones -de jóvenes, fundamentalmente-, para poder competir y representar a Asturias en los campeonatos a nivel nacional de esquí de travesía, de carreras por montaña…

– ¿Están en buen estado los senderos?

– Varias entidades, fundamentalmente ayuntamientos, siguen solicitando la homologación de senderos debido al enorme ‘boom’ que experimenta ahora la actividad en la naturaleza. Son rutas sencillas, de pequeño recorrido, para que los turistas y visitantes que vienen a las casas rurales puedan desarrollar una actividad que no solamente es física, sino de conocimiento etnográfico, cultural, histórico y gastronómico de la zona donde se asientan. El problema más importante radica justamente en que los senderos , dada la climatología asturiana, necesitan un mantenimiento anual porque se cierran por la acción de la propia naturaleza. Ahí hay verdaderos problemas porque las entidades promotoras tienen la obligación de su mantenimiento pero en muchos casos no lo hacen, a pesar de las recomendaciones de la FEMPA. En algunos casos, desgraciadamente, hay que proponer su deshomologación al Principado a causa de la inseguridad que pueden ofrecer a los caminantes.

– La seguridad es un aspecto fundamental en la montaña.

– Ha llegado a ser un tema tan importante que la FEDME ha creado un comité de seguridad que ha obligado al resto de federaciones a tener nuestro propio comité, que aquí en Asturias funciona desde hace cinco años y está siendo fundamental en la ayuda a los clubes y a los federados para la prevención del riesgo de accidentes. El montañismo, por desgracia, deviene cada vez más individualista o de pequeños grupos.

«Los clubes constituyen una escuela de aprendizaje para andar por la montaña»

– ¿Qué ventajas ofrecen los clubes respecto a la práctica individual de esta actividad?

– Son una escuela de aprendizaje para andar por la montaña. Te enseñan el equipamiento que hay que llevar, las rutas, la orientación y el manejo de aparatos como la brújula o el GPS, avituallamiento, los problemas que puedes encontrar por la climatología adversa como frío o niebla… En el grupo te dicen “no lleves tal o cual calzado, los playeros no te sujetan los tobillos o esa ropa no es adecuada porque vamos a pasar por una zona donde cambia el clima y puedes tener una hipotermia”…Pero cada vez se federa más gente a nivel individual.

– ¿Hay relevo generacional?

– Estamos trabajando para implicar a los jóvenes desde la infancia y por eso hemos solicitado la inclusión de actividades de senderismo y de carreras en los Juegos Escolares, en los que este año habrá escalada por primera vez para que se vaya aficionando la gente joven. La mayor parte de la gente que hace montaña es a partir de los 40 para arriba. El montañismo, como todos los deportes exige su sacrificio, al monte no se puede ir a las 11 de la mañana, sino que se sale a las 8 o las 9 de la mañana.

 «Los refugios son una referencia del montañismo y la escalada y cada vez los usan más visitantes y deportistas»

– ¿Seguirán gestionando los refugios?

– Hemos llegado a un acuerdo con el Principado para seguir gestionándolos de momento, esperando que por primera vez la Dirección General de Deportes se responsabilice de lo firmado en el convenio, que es la inversión en mejoras y equipamientos de los distintos inmuebles o refugios que tienen, que son Urriellu, Ario, Vegarredonda, Cabrones y Brañagallones. Esperamos que las cosas vayan bien para todos, porque son una referencia del montañismo y la escalada y cada vez vienen más visitantes o deportistas a utilizarlos.

– ¿Cuál es el perfil del visitante extranjero?

– Los extranjeros vienen más a Picos, a hacer el Anillo y a hacer turismo por la zona. Son fundamentalmente ingleses, franceses o italianos y esporádicamente alemanes o de otros lugares. Los portugueses van mucho a Tuiza, al Meicín.

– ¿Qué ayuda obtiene la Fempa  del Principado?

– Desde el Principado tenemos nada más el convenio firmado para la gestión de los refugios y la escasa subvención que se otorga a todas las federaciones. Hace dos años pasó de 18.000 a 3.000 euros, y el pasado finalmente decidieron darnos 9.000. Pero no tenemos más ayudas. La Federación funciona con los presupuestos de los federados.

– ¿Es suficiente?

– En el año 2000, cuando cogimos la Federación, había 28 millones de pesetas de deuda a la Seguridad Social y Hacienda que se han solventado en aproximadamente diez años. Hoy día la Federación está económicamente en buena salud y solamente pediríamos que la gente se federe, porque es la manera de poder desarrollar todas las actividades que hacemos en las distintas vocalías y que permite llevar a cabo un programa dedicado a la gente joven, tanto en montaña como en escalada o carreras. 

– Insisten a menudo en la prevención. ¿La Administración les apoya en esta lucha?

– Hemos estado infructuosamente -y lo digo con pesar- en entrevista con el consejero de Presidencia, que es el responsable de la seguridad en Asturias para elaborar un Plan de Prevención de Accidentes tanto en montaña como en otras actividades de la naturaleza e intentando que lleguen a la población una serie de pautas para poder andar por el medio ambiente con la mayor seguridad. La reunión fue hace dos años y desgraciadamente no hemos tenido respuesta positiva a ningún planteamiento de los que hicimos. La respuesta negativa es el cobro de accidentes por los rescates, tema controvertido a nivel nacional y con el que no estamos en absoluto de acuerdo porque con un buen plan de prevención podrían solucionarse muchos de estos problemas antes de llegar a situaciones de continuos rescates.