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Tres avalanchas frenan los asaltos a la cumbre del K2

Un equipo de alpinistas construye una muralla de nieve en el campo base del K2. /A. T.
Un equipo de alpinistas construye una muralla de nieve en el campo base del K2. / A. T.

La favorable meteorología en esta época del año ha animado a numerosos alpinistas, pero los aludes ya han dejado dos heridos

DANI BUSTO

Parecía que 2019 iba a ser un año de récord, pero el K2, la segunda montaña más alta del planeta, esconde numerosas trampas. Exigentes retos, difíciles de superar, para todos aquellos que quieren coronar su cumbre. El pasado martes, una avalancha arrastró a cinco sherpas que trataban de equipar el Cuello de Botella, uno de los pasos más exigentes antes de llegar a la cima. Un día después, el miércoles, otras dos avalanchas se desencadenaron sobre el equipo de fijación de cuerdas, que terminó con dos sherpas heridos con fracturas en brazo y codo.

Ante los contratiempos, algunas de las diez expediciones organizadas -con unos 120 alpinistas en total- decidieron retirarse, como es el caso de la agencia Furtenbach Adventures, que decidió descender hacia el campo base. «El intento a cima acabó en el Cuello de Botella por seguridad. Nuestro equipo escaló la ruta Cesen hasta el C4 situado en el Hombro. El 16 de julio, los sherpas que fijaban cuerda, pertenecientes a otro equipo, desencadenaron una pequeña avalancha por debajo del Cuello de Botella y se dieron la vuelta. Así que todo el mundo estuvo esperando en el C4 durante un día entero», anunció Furtenbach, según declaraciones recogidas por el portal 'Desnivel'.

Ya el miércoles, de nuevo se desencadenaron dos aludes de placa que hicieron recapacitar a los escaladores. «Todo el mundo llegó a la misma decisión, era demasiado peligroso, con nieve profunda -se estimaba que de un metro y medi ode profundidad- y venteada», se indicó desde Furtenbach.

Del mismo modo, el montañero Alan Arnette aseguró a través de sus redes sociales que algunos de los alpinistas más reputados decidieron ya abandonar esta aventura, como son los casos de Rick Allen, Louis Rousseau y Mike Horn.