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III Mes de la Salud en Asturias

«Hay que conocer la reserva ovárica»

Pedro de la Fuente, Luz María Rodríguez, Saray Martínez y Julio César Quintana, en el plató de Canal 10. / Damián Arienza

Las mujeres que quieran retrasar su maternidad deben planificarlo con tiempo

JOSÉ LUIS RUIZ

«Las mujeres deben ser conscientes de que su reserva ovárica se agota progresivamente, y ese proceso se acelera a los 35 años, sin importar que hagan ejercicio, dietas sanas, ni nada». El doctor Pedro de la Fuente, director general del Centro de Fecundación In Vitro de Asturias (Cefiva), insistió ayer en la importancia de que las mujeres que quieran retrasar su maternidad sepan que deben tomar medidas a tiempo, como por ejemplo la congelación de óvulos cuando aún son jóvenes. Lo hizo en el primer encuentro del tercer Mes de la Salud de EL COMERCIO. De la Fuente estuvo acompañado de Luz María Rodríguez, embrióloga y de Julio César Quintana, experto en obstetricia, respondiendo a las preguntas de los lectores.

¿En qué momento debe una pareja dar el paso de acudir a un centro especializado para someterse a las pruebas?

Quintana: Como líneas generales, aquellas parejas que lleven más de un año manteniendo relaciones normales sin éxito, deberían considerar la posibilidad de consultar un centro de reproducción para ver dónde puede estar el problema. En los procesos de reproducción, la edad, sobre todo de la mujer, es muy importante. Por lo tanto hay que tener en cuenta que este año teórico puede verse alterado. Si una mujer tiene más de 35 años o alguna patología, debería consultar a los seis meses. En el caso de los hombres, si tiene algún antecedente como testículos no descendidos o algún otro problema testicular importante, también deberían consultar en un periodo más corto que ese año que decíamos.

Una vez detectado que hay algún problema. ¿Cuáles son las técnicas de reproducción asistida y en qué consisten?

Rodríguez: La inseminación artificial y la fecundación in vitro, principalmente. La diferencia fundamental es que en la primera la fecundación se produce dentro del organismo de la mujer, está indicado en mujeres menores de 38 años y siempre que mantengan conservadas la función ovárica, las trompas y el útero sea funcional. Se puede utilizar el semen de la pareja o un banco de semen. En la fecundación in vitro, se produce en el laboratorio y es importante que conserve el útero. Podemos utilizar óvulos de la mujer o de una donante.

¿Cómo ha ido cambiando el perfil de los pacientes en los últimos 30 años?

De la Fuente: En los años 80 venía una pareja clásica, un matrimonio que acudía a la consulta con la intención de tener hijos. En aquellos tiempos no era fácil comunicarle al varón que el problema podía estar en él. Conforme avanzan los tiempos empezaron a aparecer parejas casadas en segundas nupcias, tras la ley del divorcio. La ley de parejas de hecho también influyó, venían parejas de mujeres casadas que querían tener hijos. Otro modelo que está en auge ahora es el de familia monoparental. Son mujeres que quieren vivir la maternidad en solitario y es bastante común. También surgen parejas sin vínculo matrimonial. Esos son un poco los cambios más llamativos.

¿En qué consiste el estudio básico de esterilidad?¿Lleva mucho tiempo, es complejo?

Quintana: Cuando una paciente viene a la consulta lo primero es conocer bien los antecedentes familiares y personales de la paciente o de su pareja. Luego hay una serie de analíticas indispensables, que son de sangre, fundamentalmente hormonales, acompañadas de la ecografía transvaginal. Con esto podemos ver cuántos folículos tiene el ovario, conocer la reserva ovárica. Que son las posibilidades que puede tener de quedarse embarazada. Luego se piden otra serie de analíticas. En cuanto al hombre, el estudio más importante es el seminograma, para saber la cantidad y la calidad del semen, junto a otras analíticas que también pueden ser necesarias.

¿Cuáles son los avances tecnológicos más significativos que se han producido dentro del laboratorio?

Rodríguez: Cada vez podemos controlar más la estabilidad en el laboratorio en cuanto a las condiciones de temperatura, presión, etcétera. Las incubadoras de nueva generación, con los sistemas Time Lapse, son capaces de tomar imágenes cada cierto tiempo y podemos tener una película del desarrollo de todo el proceso. Es como el Gran Hermano del embrión. Nos permite tener una cantidad de información impresionante, y no tenemos la necesidad de sacar el embrión del incubador. Cada vez que lo sacas, se alteran todas las condiciones de temperatura, no le molestas para nada. Y otro de los grandes avances que tenemos es el sistema de vitrificación automático. Estamos muy ilusionados con él.

¿Recurrir a una técnica de reproducción asistida puede conllevar algún riesgo para el bebé?

Rodríguez: No. Hoy en día llevamos muchos años con estas técnicas y no conlleva ningún riesgo para nada.

Cada vez se produce un mayor retraso en la maternidad. ¿Qué opinan de esta tendencia desde el punto de vista médico?

De la Fuente: El organismo de la mujer está predispuesto a la maternidad a una edad de una manera óptima. Quizá hay un hecho que nos llama la atención, que puede ser paradójico y produce confusión en la gente. En los tiempos actuales, una mujer que esté en los 45 años, está estupenda desde el punto de vista de la salud. Y la gente cree que también mantiene su capacidad para la reproducción, y eso es un error muy grande. Porque el ovario es un órgano que tiene la misma caducidad que hace años, y eso no hay que olvidarlo. Todas las mujeres tienen que conocer que la reserva ovárica sufre un agotamiento progresivo y que se acelera a los 35 años. Hagan lo que hagan va a ocurrir, hagan ejercicio, dietas saludables, no importa.

¿Puede una mujer conocer cuándo se va a agotar su tiempo fértil?

De la Fuente: Pues sí, porque ahora disponemos de medios para conocer la reserva ovárica. Tenemos dos técnicas fundamentales que se hacen en una simple consulta. Con una ecografía vemos el número de folículos y mediante un análisis hormonal podemos conocer cuál es la reserva ovárica de esa mujer.