Control por tierra, mar y aire

Efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana controlan una de las bocacalles de la vía principal de Arriondas durante el desfile. /JUAN LLACA
Efectivos de la Unidad de Seguridad Ciudadana controlan una de las bocacalles de la vía principal de Arriondas durante el desfile. / JUAN LLACA

El amplio operativo puesto en marcha por la Guardia Civil para velar por la seguridad incluyó perros que detectaban explosivos

LUCÍA RAMOS

Con una coordinación y precisión digna de la maquinaria del mejor reloj, los cerca de 350 agentes de la Guardia Civil que ayer participaron en el operativo de seguridad puesto en marcha con motivo del Descenso Internacional del Sella cumplieron con su labor, evitando que cualquier incidente empañase la gran fiesta asturiana. Una celebración que, ya lo decían estos días los ribereños y ayer lo confirmaban miembros de la Benemérita con varios años de experiencia sellera a sus espaldas, está volviendo a su origen familiar. El desfase parece haber quedado atrás, y con él los problemas que solía llevar asociados, para dar paso a unas Piragües mucho más parecidas a las que Dionisio de la Huerta puso en marcha hace más de ochenta años.

Durante la jornada de ayer, ya desde primera hora de la mañana los efectivos de las distintas unidades fueron tomando posiciones, bien regulando las entradas y salidas a las capitales riosellana y parraguesa, bien vigilando desde mar y aire que todo marchase según lo previsto. Cerca de una veintena de agentes de Seguridad Ciudadana de la Comandancia de Gijón se encargaron, por un lado, de blindar los accesos a los puntos de mayor afluencia colocando furgones para evitar posibles atentados y por otro de formar una cápsula de seguridad en torno a las autoridades para cubrir sus desplazamientos de uno a otro punto. En la sombra, agentes y perros de desactivación de explosivos, policía judicial y los encargados de las telecomunicaciones también aportaron su esfuerzo para que la fiesta fuese segura.

Según manifestaba el viernes la delegada del Gobierno en Asturias, Delia Losa, el número de delitos, incidencias e intervenciones se han ido reduciendo notablemente en las últimas ediciones. «Las peticiones de auxilio y ayuda se redujeron en cerca de un 35% entre el 2016 y el 2017, lo que da prueba de que la gente es mucho más responsable y de que los operativos de seguridad están dando resultado», dijo. Algo que también recalcó el consejero de Presidencia, Guillermo Martínez, en la misma presentación de los más de trescientos efectivos -Bomberos, policías locales, sanitarios, voluntarios de Protección Civil y personal municipal- movilizados desde el Principado y los Ayuntamientos. «Desde el año 2012, cuando se produjeron 157 incidentes que requirieron algún tipo de intervención, estos se fueron reduciendo hasta los 75 del año pasado, lo que supone un descenso del 52% en cinco años», apuntó.

En cuanto a las cifras de la presente edición, desde que el operativo de la Guardia Civil se pusiera en marcha el pasado lunes hasta ayer, se habían registrado ocho accidentes de tráfico con dos heridos leves, 33 denuncias por infracciones de tráfico, doce positivos en controles de alcoholemia y otros dos en drogas y un detenido al comprobar los agentes en un control que estaba siendo buscado. Además, se interpusieron 65 denuncias administrativas y se prestó ayuda, principalmente informativa, a 1.546 personas.