Todo lo que necesitas saber para disfrutar de la fiesta y de la carrera de piraguas

Todo lo que necesita saber para disfrutar de la fiesta y de la carrera de piraguas
Participantes en el Descenso del Sella en la última edición. / AFP

Asturias se viste de fiesta en mayúsculas para disfrutar en masa de uno de los 'findes' más esperados

Miguel Rojo
MIGUEL ROJOGijón

Como cada año desde hace 82, Asturias se viste de fiesta en mayúsculas para disfrutar en masa de uno de los 'findes' más esperados. Tanto, que hay quien considera que una vez pasada la cita con el Sella el verano, prácticamente, se acaba. Anuncian buen tiempo, señores y señoras, así que no se olviden de llevarse una rebequita con la intención de no usarla, o utilizarla de almohada para echar un 'pigazu' en algún prau, que la fiesta es larga. Tanto, que si no está en ella en estos momentos, ya se está perdiendo la primera parte. La de acercarse al río Sella, montar una tienda en buena compañía -esa la puede elegir usted- y hacerse con provisiones líquidas y sólidas suficientes como para sobrevivir a un apocalipsis zombi. Sobre todo si en sus planes está pasarse varios días de cachondeo en Arriondas, Ribadesella o cualquier localiad adyacente, porque todo el Oriente asturiano está de fiesta estos días. Y por extensión, Asturias entera, que son Les Piragües.

A lo que íbamos, disfrute de la fiesta con la moderación que crea oportuna, porque pase lo que pase hasta entonces, es de ley que el sábado esté cerca del río Sella para disfrutar de la carrera de piraguas, que es lo que nos reúne. Si escoge Arriondas y la salida, el mejor plan es madrugar o llegar en el Tren Fluvial. Si no tiene billetes comprados desde hace semanas, planee mejor su viaje y reserve con antelación. El tren, con los Tritones del Piloña y el Sella a bordo, llega a eso de las diez de la mañana a la estación de Arriondas, y sobre las 10.30 horas se monta el desfile con charangas, grupos de bailes y peñas varias. Los Tritones, numerosos y juguetones, vienen de Piloña reforzados este año por un grupo de Coya con un cabezudo que rinde homenaje a Dionisio de la Huerta, el ideólogo de todo este fiestón. Porque van 82 ediciones del Sella, pero la cosa nació unos años antes, con una excursión en piragua de unos pocos amigos desde la casa de Dionisio en esa localidad piloñesa, por el río Piloña. Como ven, casi un siglo después, la cosa se les fue un poco de las manos.

Vista desde la pasarela de fuentes hacia Arriondas.
Vista desde la pasarela de fuentes hacia Arriondas. / Nel Acebal

Desde Cangas de Onís vienen Los Botijos, que siempre sorprenden por su originalidad a la hora de disfrazarse y su capacidad para disfrutar de la sidra, bebida más que oficial de la fiesta. De Ribadesella llegan los de Entaína y los Selleros representan a Parres. Pero además hay gente disfrazada, algunos piragüistas que mantienen la tradición de sumarse al desfile, grupos de animación... Todos comandados por los reyes asturianos. Pasarán por delante del palco de autoridades, darán slatos, remarán con los tridentes, rendirán homenaje a Dionisio en su busto y si logran que boten Revilla y Javier Fernández mano a mano, habrán cumplido el sueño irrealizado en estos últimos años. Revilla siempre se anima.

Después de un merecido baño en el río -puede sumarse a los Tritones si el calor aprieta, acuérdese de llevar una muda por si acaso-, poco antes de las doce hay que dejar las aguas expeditas. Esto es, salir del río. Por dos razones. Porque si hay gente dentro se retrasa la salida del millar de piraguas que están allí para competir. Y porque si dan la salida igual, no le hará ninguna gracia que mil piraguas -con sus respectivos palistas y palas paleando- le pasen por encima. Haga caso a los Tritones y a la megafonía, salga del Sella.

Después se lee el pregón que leía siempre Dionisio, y se canta el 'Asturias Patria Querida' cuyo final marca la salida de la carrera, aderezada con un cañonazo desde la orilla. Este año habrá actuación de Oskar Proy, el australiano con abuela en la localidad canguesa de Margolles que triunfó en 'La voz' de su país cantando su versón del himno asturiano.

Paseo de los vencedores del Sella, desde el puente de Ribadesella, la meta de les Piragües.
Paseo de los vencedores del Sella, desde el puente de Ribadesella, la meta de les Piragües. / Nel Acebal

ay quien las sigue río abajo en moto, en bici, o como se pueda. Y hay quien las espera en puntos estratégicos del río. En esta página tiene cinco señalados en el mapa, pero una ayuda: donde hay pasarela peatonal, se ve mejor. Las opciones más utilizadas, la zona de Triongo, la pasarela de Fuentes, el puente de Toraño, la zona de Llordón, la pasarela de La Uña y la de Cuevas, ya llegando a Llovio, donde el entorno del puente ferroviario de San Román -desde el que los del Tren Fluvial tienen vista privilegiada- es también una zona amplia para ver pasar a los palistas. Y las zonas donde se puede decidir al carrera, además de la salida, la Remolina, el Picu la Vieya, el temido Rabión del Diablu y la ría riosellana.

Y cómo no, la meta de Ribadesella. A eso de las 13 horas debería tener el sitio cogido, porque se llena. Como toda la comarca estos días. Aplauda a rabiar a los campeones, y disfrute de la fiesta, que sigue todo el día en Ribadesella con barras al aire libre, música por doquier y ambiente piragüero. Los que ocuparon los primeros puestos, lo celebrarán. Y los otros, también. Los que se quedaron en Arriondas viéndolo por la tele, apurarán la sidra hasta bien entrada la tarde. Porque a esa hora, Ribadesella toma el testigo del fiestón. Guarde fuerzas para las numerosas verbenas que hay estos días por todo el Oriente asturiano, descanse el domingo en alguna de sus innumerables playas, visite los lagos de Covadonga, los Picos de Europa, el Parque Ponga, el Sueve... O respire hondo y ponga rumbo al Xiringüelu de Pravia, que es el domingo.

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