Berlín, ejemplo para Asturias de la reutilización industrial

Marion Steiner, ayer. /
Marion Steiner, ayer.

Las jornadas de Incuna mostraron cómo la actividad industrial modifica el paisaje y las soluciones aportadas en Alemania

JESSICA M. PUGA GIJÓN.

La capital alemana fue tomada como ejemplo práctico de que «el reaprovechamiento de las zonas industriales es posible» y una posibilidad para «el turismo y las nuevas economías». Marion Steiner, del Zentrum für Industriekultur, visitó Gijón para formar parte de las XVI Jornadas de Incuna, que continúan hoy. En su exposición, recorrió el pasado industrial alemán y expuso cómo se encuentran a día de hoy algunos de esos escenarios reacondicionados. Como ejemplo puso actuales barrios residenciales, un club de música electrónica que en su día fue una central térmica o una zona en la que ahora se ha asentado la universidad de Ciencias Aplicadas. «Los actuales planes urbanísticos de Berlín ambicionan hacer de ella una 'ciudad global'», explicó Steiner. Los problemas que se están encontrando tienen que ver con «el aumento del precio de la vivienda, que ya ha provocado que los pioneros se hayan ido», argumentó Steiner. El sector turístico sería el potencial «beneficiario» del aprovechamiento industrial. «Sería una posibilidad para descongestionar el centro de Berlín», explicó.

El berlinés es un ejemplo de las posibilidades de reacondicionamiento de los denominados 'vacíos industriales', pero no está libre de preguntas y cosas por hacer.

El caso alemán no fue el único protagonista de la jornada. El toque asturiano lo puso José Luis Rodríguez Gallego, profesor de la Universidad de Oviedo. Explicó el modo de enfrentar la contaminación y restauración ecológica en ruinas industriales como la antigua explotación minera de mercurio de La Terronal, en La Peña (Mieres), o la nave de Nitrastur en Barros (Langreo). También hizo alusión a la mina de mercurio de Olicio (Cangas de Onís). La profesora María Linarejos Cruz, del Instituto Nacional del Patrimonio, hizo un repaso de la «capacidad configuradora de paisajes culturales», centrándose en las centrales térmicas y en los campos eólicos y solares. Desde La Sorbona, Mata Torre-Schaub expuso la «unión de hecho» entre patrimonio industrial y medio ambiente a través de sus «relaciones jurídicas» y concluyó en la necesidad de unificar «desarrollo sostenido, urbanismo y democracia ciudadana».