España pierde cuatro puestos en el ranking de Desarrollo Humano

La calidad del sistema educativo es una de las variables del IDH./
La calidad del sistema educativo es una de las variables del IDH.

El informe de Naciones Unidas, que destaca un descenso global del ritmo de crecimiento durante el periodo 2008-2013, sitúa el indicador español en el número 27

JOSÉ MANUEL ANDRÉSmadrid

El ritmo de crecimiento del desarrollo humano ha descendido en los últimos cinco años a pesar de un incremento a nivel global. Esta es una de las principales conclusiones del Informe sobre Desarrollo Humano 2014, que sitúa a España en el puesto 27, cuatro posiciones por debajo en relación al último ranking, aunque en parámetros similares respecto al estudio precedente.

El Índice de Desarrollo Humano (IDH) tiene en cuenta tres variables: vida larga y saludable, educación y nivel de vida digno, por lo que influyen la esperanza de vida española, 82,29 años; la tasa de mortalidad, 8,33%, y la renta per cápita, 22.300 euros.

El ranking de IHD no presenta variaciones significativas en sus extremos. Noruega, Australia, Suiza, los Países Bajos y los Estados Unidos siguen copando los puestos más altos de la clasificación mientras que Sierra Leona, Chad, República Centroafricana, República Democrática del Congo y Níger continúan ocupando los últimos lugares.

La tasa de crecimiento fue menor en el periodo 2008-2013 en comparación con los años entre 2000 y 2008. De hecho, en Asia, Pacífico, los Estados Árabes, América Latina y el Caribe la tasa de crecimiento anual de desarrollo humano se redujo en un 50% si se comparan ambos periodos.

El informe, que ha sido presentado por la Administradora Asociada del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), Gina Casar, refleja por primera vez el nivel de desarrollo humano distinguiendo entre hombres y mujeres, y revela que en 16 países los valores de IDH son iguales o superiores en el caso de las mujeres.

Pobreza y hambre crónica

Según el estudio, 1.200 millones de personas viven con menos de 1,25 dólares diarios, 1.500 millones carecen de acceso a un servicio sanitario mínimo y casi la mitad de la población mundial trabaja en condiciones precarias. Además, 842 millones de personas en todo el mundo padecen hambre crónica.

Problemáticas ante las que según Casar, "resultan fundamentales el diseño de políticas desde la perspectiva del ciclo de vida, la universalización de servicios, la promoción del pleno empleo, un enfoque de inclusión social y la consolidación de la protección social".