El Comercio

Terry Gilliam desvela los secretos de su «cocido»

Terry Gilliam, a su llegada a la Escuela de Hostelería. Entre el público, a su izquierda, Bill Plynton, otro de los homenajeados.
Terry Gilliam, a su llegada a la Escuela de Hostelería. Entre el público, a su izquierda, Bill Plynton, otro de los homenajeados. / PALOMA UCHA
  • «He sido un ladrón toda mi vida», bromeó en la Escuela de Hostelería antes de estrenar 'The Zero Theorem' con el Jovellanos lleno hasta la bandera

  • El norteamericano dio una multitudinaria clase magistral

La ironía con sello Terry Gilliam volvió a brillar en Gijón. Lo hizo por partida doble y bajo el manto de la 52 edición del Festival Internacional de Cine de Gijón. El cineasta americano -que no es «solo director de cine», según sus palabras- compartió por la mañana peripecias con los jóvenes en la Escuela de Hostelería; y por la tarde, acudió al estreno en el Jovellanos de su última película, 'The Zero Theorem'.

Muchos consejos y recuerdos regaló a los estudiantes que acudieron a su llamada matinal. «Trabajar por dinero es una pérdida de tiempo, debéis hacer aquello que os gusta y luchar por ello. Es mucho más emocionante tener el control completo de tu obra», explicó Gilliam, recordando sus primeros trabajos y señalando que cuando trabaja le gusta meterse en la piel de todos los implicados en el proyecto para ver posibilidades y limitaciones. Su oficio comenzó como dibujante, tras estudiar Ciencias Políticas por tener «más utilidad» que Bellas Artes. «Si quieres dibujar tienes que saber de todo lo que te rodea», explicó, y así lo ejemplificó cuando en su primer trabajo le tocó una época convulsa a la que hizo frente como editor asistente para Harvey Kurtzman en 'Help!'. Todo lo que ha venido después en su carrera ha venido «rodado»: como actor, productor, guionista y comediante.

Una larga trayectoria avala a Terry Gilliam desde su pasado con los Monty Python. «Yo hago una especie de cocido con las ideas que se me van quedando en la cabeza; mientras que otros utilizan ingredientes de aquí y de allá», explicó Gilliam estableciendo la diferencia entre sus trabajos y los de otros directores coetáneos. «Para hacer 'Star Wars', Lucas se basó en batallas de la II Guerra Mundial; yo he sido un ladrón toda mi vida, pero siempre de gente que ya había muerto», bromeó.

Gilliam se mostró crítico con los grandes estudios hollywoodienses y con la burocracia que llegó en los años 60 para hacer de cada estreno un «tsunami que obligaba al público a ser parte de la historia». También señaló que la industria del cine ya no se arriesga y prefiere apostar por secuelas. Todo ello lo relata en 'The Zero Theorem', la película que se proyectó por la tarde en el Jovellanos y que atrajo a un numeroso público hasta llenar el teatro a rebosar a pesar de que su productora no se decidió a distribuirla en España «hasta que me invitaron a este festival», tal y como recordó, de nuevo crítico, el que es uno de los premios de honor de este FICX52.