Coge un vuelo internacional ¡y es el único pasajero!

Coge un vuelo internacional ¡y es el único pasajero!

Viajar a las cataratas Victoria es un privilegio y más, hacerlo como el ajedrecista Nigel Short, que voló hasta allí como único ocupante de un 737

J. LUIS ALVAREZ

Pocas personas, exceptuando multimillonarios o jefes de Estado, han podido experimentar la placentera sensación de exclusividad, amplitud y paz al volar sin agobios de espacio al no poder echar el asiento hacia atrás, ni lidiar con compañeros de viaje que hablan a voces. Una de esas personas es el maestro internacional de ajedrez Nigel Short, que durante su último desplazamiento a Zimbabwe pudo gozar de todo un Boeing 737 para él, lo que convierte en realidad la canción de los payasos de la tele que decía que 'El viajar es un placer...'.

Short acudió al aeropuerto de Johannesburgo (Sudáfrica) para tomar un vuelo a las cataratas Victoria, en la frontera con Zambia. Tras acudir al mostrador correspondiente de Air Zimbabwe, los empleados le aconsejaron que se diera prisa en ir a la puerta de embarque, porque solo había cuatro pasajeros.

Según explicó el maestro de ajedrez británico a la cadena de televisión BBC, cuando llegó al lugar de embarque se encontró en que en esa zona del aeropuerto no había nadie, nada más que la azafata de tierra encargada del control, de manera que «me empecé a preocupar. Entonces llegó un operario de la compañía y me dijo que yo era el único pasajero a bordo del vuelo». A partir de ese momento Nigel Short comprobó en sus propias carnes lo que es viajar a cuerpo de rey, eso sí, en clase turista. Pese a ser el único pasajero del avión, las azafatas fueron taxativas con la normativa. Aunque le dijeron que se sentara donde quisiera, no le permitieron ocupar una de las cómodas poltronas de clase 'business', en la que sí se acopló uno de los tripulantes del avión, con capacidad para un centenar de pasajeros.

Al ser el único viajero, la tripulación personalizó en el ajedrecista todos los anuncios que habitualmente se hacen en los aviones, desde enseñar a ponerse el chaleco salvavidas a informar de la altura del vuelo, temperatura en destino y los habituales agradecimientos por haber volado con Air Zimbabwe. Según confesó Short, tras visitar un centenar de países, «en alguna ocasión tomé vuelos que estaban prácticamente vacíos, pero nunca antes había sido el único pasajero». «Siempre quise visitar las cataratas Victoria y, estando en Johannesburgo, no podía perderme esta oportunidad, pero acabó siendo una experiencia muy extraña», añadió el británico.

Según explicó Air Zimbabwe en un comunicado, el avión acababa de realizar el vuelo Catarata Victoria-Bulawayo-Johannesburgo, por lo que la compañía tenía que devolver al punto de partida el aparato. Tras una inesperada reprogramación de vuelos, la mayoría de los pasajeros, excepto Nigel Short, optaron por cambiar el billete para otras salidas que tenían programado su despegue mucho antes.

En todo caso, si alguien quiere vivir la misma experiencia que el ajedrecista no tiene más que viajar con esta misma compañía, dado que no es la primera vez que reprograma un vuelo y despega con un solo pasajero.