No es el código genético, es el código postal

No es el código genético, es el código postal

Vivir en un barrio u otro puede reducir nuestra esperanza de vida hasta en diez años

ISAAC ASENJOMadrid

El entorno en el que vivimos dictará sentencia sobre nuestra esperanza de vida. También las desigualdades sociales e incluso el código postal será un factor determinante para pasarnos más tiempo en este mundo. España por ejemplo ocupa el séptimo lugar en la lista de países más longevos y la esperanza de vida de 82,4 años se atribuye a los beneficios de la dieta mediterránea en un informe del Foro Económico Mundial. Y aunque la comida marque nuestro porvenir, existen varios indicadores socioeconómicos y sanitarios que sin salir de la misma ciudad influirá más que nuestro código genético. Con solo coger el metro en Madrid, Barcelona o Bilbao tendríamos algunos ejemplos. Algo que dicen, y que han demostrado, expertos en toda España.

Con tan solo recorrer el subterráneo entre el barrio de Salamanca o La Latina y Vallecas, la diferencia entre ambas estaciones es de siete años de vida, desde los 78 a los que llegan de media quienes viven en los lugares más modestos a los 84,8 de los barrios más pudientes, según recoge el estudio Desigualdades en esperanza de vida entre barrios de Madrid .

Otro informe elaborado por el Ayuntamiento recoge que la población de la capital española con menor esperanza de vida radica en los distritos de Usera, Centro y Villa de Vallecas mientras que la más alta está en Salamanca, Retiro o Chamartín, tres de las zonas más exclusivas de la capital. La tasa de mortalidad por todas las causas ha disminuido en la ciudad durante la última década y es menor que en España, salvo la debida a enfermedades respiratorias, infecciones y al cáncer de pulmón en mujeres, según informa el concejal de Salud, Seguridad y Emergencias, Javier Barbero.

Más destacada es la desigualdad en Barcelona, donde la esperanza de vida puede variar hasta en once años. Esta diferencia se da al comparar Torre Baró, en Nou Barris (75,2 años) con Pedralbes, en Sarrià-Sant Gervasi, donde se llega a los 86,5 años y el metro cuadrado ronda los 4.000 euros. Para explicar esta relación es obvio que la situación económica marca la distinción . Es una de las conclusiones a las que llegó el Ayuntamiento de la Ciudad Condal tras mapear la salud de los barceloneses según su barrio de residencia. La Agencia de Salud Pública de Barcelona (ASPB) identificó los 18 barrios con peores condiciones de salud, que coinciden con los más desfavorecidos socieconómicamente. Al otro lado se sitúa la zona que goza de mejor salud, la rica.

«No hay peor desigualdad que saber que morirás antes por ser pobre». La cita es del político laborista y exsecretario de Estado de Salud británico Frank Dobson, y sirve como referencia a lo que advierten numerosos médicos de toda España. La crisis ha acrecentado la diferencia entre ricos y pobres. En las consultas, las depresiones son más diagnosticadas entre la clase baja, según un reportaje emitido en los informativos de La Sexta. No son solo palabras ya que todo lo demuestran con cifras. Un efecto que ha aumentado con la crisis, que traerá en el futuro un descenso importante en el nivel de vida.

Siguiendo con la esperanza de vida entre unos y otros, en el área de Bilbao existen hasta ocho años de distancia en los hombres y cuatro en las mujeres tomando como muestra la línea de metro desde Getxo, uno de los municipios más caros de España, hasta el Casco Viejo.

Un estudio del Departamento de Salud del Gobierno vasco Desigualdades publicado en julio de este mismo año muestra la diferencia entre la mayor y menor esperanza de vida de los varones en Euskadi, que se registra, respectivamente, en la parte sur de Vitoria (82) y en el barrio de Bilbao La Vieja (71,5). En cuanto a las mujeres vascas, la del barrio vitoriano de Santa Lucía (88) son las que más viven mientras que las Bilbao La Vieja (otra vez), las que menos con 81 años.

«Cuándo y de qué morimos no es igual en función de diversos determinantes sociales como la clase social, el nivel socioeconómico del barrio, el nivel de estudios, la situación laboral y la mayor o menor confortabilidad de la vivienda», explica Amaia Bacigalupe de la Hera, socióloga y doctora de Salud Pública de la Universidad del País Vasco, en un estudio.

Por comunidades autónomas, los ciudadanos con mayor esperanza de vida son los de Madrid (83,7), Navarra (83,4) y Castilla y León (83,2), con una diferencia de 3,3 años con Ceuta y Melilla, según un informe del Instituto Valenciano de Investigaciones Económicas (Ivie).

En La Rioja, País Vasco, Aragón y Castilla-La Mancha la esperanza de vida es de 82,7 años; en Cantabria y Cataluña de 82,5; en Galicia de 82,2; en la Comunitat Valenciana y Baleares de 81,9 años; en Murcia de 81,7; en Asturias y Canarias de 81,5; en Extremadura de 81,4 y en Andalucía de 80,9 años.