El Papa denuncia en la misa en Czestochova la tentación de buscar el poder

El papa Francisco saluda a varios feligreses a su llegada al santuario de Jasna Gora en Czestochowa, Polonia./
El papa Francisco saluda a varios feligreses a su llegada al santuario de Jasna Gora en Czestochowa, Polonia.

Los más de 300.000 fieles congregados en la gran explanada del santuario de Jasna Gora acogieron con calor al Papa, aunque recordaron a Juan Pablo II y sus 27 años de pontificado

EFEcracovia

El papa Francisco ha denunciado la tentación, "que se infiltra por todas partes", de ser atraídos por el poder y la visibilidad en la misa que ha celebrado hoy en el santuario de la Virgen de Jasna Gora, en Czestochowa (Polonia), ante 300.000 personas.

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El Pontífice argentino ha celebrado una misa en este santuario de la llamada Virgen Negra, la más venerada por los católicos polacos y por Juan Pablo II, en la que se recordó los 1.050 años de la conversión al cristianismo de la nación polaca.

Antes de la celebración, Francisco visitó el santuario y se recogió en oración durante algunos minutos ante el icono bizantino que representa a la Virgen Negra.

La misa comenzó con un pequeño susto, cuando Francisco cayó al tropezar al subir los escalones hacia el altar, fue ayudado a levantarse y continuó sin problemas.

En la homilía, que pronunció en italiano y que después traducía al polaco un sacerdote, Francisco comentó el pasaje bíblico de las bodas de Caná con el milagro la conversión del agua en vino, para reflexionar sobre que "el Señor no mantiene las distancias, sino que es cercano y concreto, que está en medio de nosotros y cuida de nosotros, sin decidir por nosotros y sin ocuparse de cuestiones de poder".

"Prefiere instalarse en lo pequeño, al contrario del hombre, que tiende a querer algo cada vez más grande", afirmó.

Y entonces denunció que "ser atraídos por el poder, por la grandeza y por la visibilidad es algo trágicamente humano, y es una gran tentación que busca infiltrarse por doquier; en cambio (hay que) darse a los demás, acortando distancias, viviendo en la pequeñez y colmando concretamente la cotidianidad".

Gran papel de las madres y abuelas

El Papa Francisco ha ensalzado el papel de las madres y las abuelas en la transmisión de la fe en las familias durante su visita este jueves al santuario mariano de Czestochowa (Polonia). "Vuestra historia, impregnada de Evangelio, cruz y fidelidad a la Iglesia, ha visto el contagio positivo de una fe genuina, trasmitida de familia en familia, de padre a hijo, y sobre todo de las madres y de las abuelas, a quienes hay mucho que agradecer", ha subrayado.

"Sorprende sobre todo cómo se realiza la venida de Dios en la historia: nacido de mujer. Ningún ingreso triunfal, ninguna manifestación grandiosa del Omnipotente. Así, contrariamente a lo que cabría esperar y quizás desearíamos, el Reino de Dios, ahora como entonces, no viene con ostentación sino en la pequeñez, en la humildad", ha precisado Francisco durante esta misa con la que la Iglesia ha celebrado los 1.050 años del bautismo de Polonia.

Las personas "sencillas y extraordinarias"

Jorge Bergoglio subrayó que el Señor "prefiere a los pequeños" porque "hablan su mismo idioma: el amor humilde que hace libres". "Por eso llama a personas sencillas y disponibles para ser sus portavoces, y les confía la revelación de su nombre y los secretos de su corazón", señaló.

Y al respecto citó a los muchos polacos, "personas sencillas y también extraordinarias que han sabido dar testimonio del amor del Señor en medio de grandes pruebas" como san Juan Pablo II y santa Faustina Kowalska.

El papa también mandó un mensaje a los hombres de la Iglesia y les recordó sus deberes: "Hay que escuchar, comprometernos y hacernos cercanos, compartiendo las alegrías y las fatigas de la gente, de manera que se transmita el Evangelio de la manera más coherente y que produce mayor fruto".

Tras la misa, Francisco regresará a Cracovia, donde esta tarde le esperan cientos de miles de jóvenes en la explanada de Blonia para un primer encuentro de la Jornada Mundial de la Juventud.

Francisco llegó ayer a Cracovia para participar en la XXXI Jornada Mundial de la Juventud (JMJ) y permanecerá hasta el 31 de julio.