Bernardo Montoya, a la juez: «No me dejéis salir porque lo volveré a hacer»

Bernardo Montoya./E. C.
Bernardo Montoya. / E. C.

Los investigadores creen que Laura falleció el mismo día de su desaparición y que fue abordada por Montoya

EL COMERCIO

El asesino confeso de Laura Luelmo, Bernardo Montoya, habría tenido un momento de debilidad y en su declaración ante la juez pidió que lo mantuvieran en prisión «toda la vida» porque de lo contrario «lo volveré a hacer». Poco antes pidió disculpas a la familia.

Montoya estuvo en el punto de mira de los investigadores desde el primer momento en el que se conoció la desaparición de la joven, no obstante, ahora se ha tenido conocimiento de estas declaraciones.

«Dejadme encerrado toda la vida. No me dejen salir jamás porque lo volveré a hacer», aseguró en su declaración ante el juez, según ha adelantado en exclusiva el programa Espejo Público.

Por su condición de vecino, y también con su historial delictivo en la mano, Montoya fue considerado como sospechoso por el Instituto Armado que, sin embargo, no tenía en aquel momento muchas más pruebas contra él para propiciar la detención. «De inicio es un sospechoso, algo que nos daba pie a seguir pendientes de él, pero no sabíamos si la podía tener viva en algún sitio. Además no queríamos que él fuera consciente de que estábamos pendientes de él», justificó el coronel Ezequiel Romero.

«Supimos que estuvo en el centro de salud de Cortegana porque se quejaba de un golpe en las costillas, que podría haber sido, en caso de que fuera el autor, fruto de un forcejeo con Laura», advirtió Romero, quien confirmó que ese mismo día se le pusieron seguimiento al exconvicto: «Pedimos refuerzos y de Madrid vinieron los mejores».

Los investigadores creen que Laura falleció el mismo día de su desaparición y que fue abordada por Montoya a la salida del supermercado. La policía encontró la compra en casa del asesino confeso que le habría propinado un golpe contra el suelo en su domicilio e intentó agredirla sexualmente.