Dime qué cultivaban tus antepasados y te diré quién eres

Un estudio revela que las diferencias entre el mundo oriental, más interdependiente, y el occidental, más individualista, se deben a que una sociedad sembraba arroz y otra trigo

EDURNE MARTÍNEZmadrid

Las diferencias de mentalidad entre el mundo occidental y el mundo oriental pueden deberse a que en una parte del planeta se cultiva trigo y en el otro arroz. Así lo sugieren los investigadores de la Universidad de Virginia (Estados Unidos) en un estudio que publica la revista 'Science' en su último número. El estudio expone que el cultivo de arroz utiliza métodos más cooperativos que necesitan en gran medida el trabajo en equipo, mientras que el trigo se cultiva de forma mucho más individualista, mucho más independiente que la del arroz.

De esta forma, los investigadores creen que los antepasados y su forma de cultivar configuraron las comunidades de hoy en día y la manera de ser actuales. "Los datos obtenidos sugieren que los legados de la agricultura continúan afectando a las personas del mundo moderno", sostiene Thomas Talhelm, autor principal del estudio.

La investigación se basó en encontrar las diferencias en la mentalidad entre la población del norte y sur de China. Aunque pensemos en China como una sola cultura, nos damos cuenta de que hay dos mentalidades totalmente diferentes. La gente del sur del país es más interdependiente que la del norte, y eso ocurre por sus cultivos, afirmó Talhem. Él lo llama la teoría del arroz y señala que esto mismo se puede extrapolar a las diferencias entre Europa y Asia.

Según Talhem, los chinos muestran diferencias culturales enormes entre norte y sur. Estas dos zonas están divididas por el río Yangtze, el más grande del país y que fluye de oeste a este del extenso territorio chino. Muchos estudios han confirmado, según el científico, que las personas del norte son más agresivas e independientes, mientras que las del sur del país son más cooperantes e interdependientes. "En ocasiones se ha atribuido estas diferencias de carácter al clima de los países, más cálidos en el sur y más fríos en el norte", afirmó Talhem. Sin embargo, el autor confirmó que "parece estar más relacionado con lo que cultivaron durante años estos pueblos que con el sol que tienen al día".

Según el artículo, el cultivo del arroz es muy laborioso y requiere alrededor del doble de horas desde la siembra hasta la cosecha que los cultivos de trigo. Como la mayor parte del arroz se cultiva en tierras de regadío, requiere el intercambio de agua y la construcción de diques y canales que constantemente deben estar en mantenimiento. Los agricultores del arroz deben trabajar juntos para desarrollar y mantener una infraestructura de la que depende la buena cosecha. Esto, según argumentó Talhem, ha llevado a una cultura mucho más interdependiente y colaborativa en estas regiones del sur de China y, por tanto, del mundo oriental.

Por otra parte, el trigo, se cultiva en tierra firme y se riega gracias al agua de lluvia. Los agricultores dependen más de sí mismos que del trabajo en equipo, lo que lleva a un modo de pensar más independiente que impregna la cultura del norte de China y de occidente en su conjunto.

Teoría del arroz

Talhelm desarrolló su teoría de arroz después de haber vivido en China durante cuatro años. Cuando volví a Virginia después de esos años viviendo en el sur y en el norte sabía que las diferencias eran evidentes pero no sabía por qué. Empecé a investigar y pronto me di cuenta de que el río Yangtze era el culpable de la división de los dialectos y de los cultivos en China, afirmó el científico.

Basándose en estudios antropológicos sobre el tema, Talhem se dio cuenta de que quizá las diferentes formas de pensar de los pueblos estaban justificadas por un pasado agrario diferente en cada zona del mundo. Comenzó a investigar e hizo estudios psicológicos de los estilos de pensamiento de 1.162 estudiantes universitarios chinos del norte, en el sur y en las ciudades que hacen frontera de la división de los cultivos arroz-trigo. Llegó a la conclusión de que los chinos del norte eran más individualistas y analistas -más similares a los occidentales-, mientras que los del sur eran más interdependientes y soñadores -algo común en el este asiático como Japón y Corea. Creo que la teoría de arroz ayuda a comprender mejor por qué las regiones arroceras del este de Asia son menos individualistas que el mundo occidental o el norte de China, a pesar de su riqueza y su modernización ", explicó Talhem.