Proteínas iluminadas para seguir el cáncer

Científicos norteamericanos desarrollan un nuevo método que permite etiquetar y rastrear las células tumorales individuales que circulan en la sangre

DANIEL ROLDÁNMadrid

Marcar proteínas para vigilar la evolución del cáncer. Es uno de los últimos avances en la lucha contra esta enfermedad que han desarrollado investigadores de la Universidad de Arkansas. En un artículo publicado en la Cell Press Chemistry & Biology, los científicos detallan un nuevo método para etiquetar y rastrear las células tumorales que circulan por la sangre. Este avance puede permitir una mejor comprensión de la propagación del cáncer y cómo detenerlo, ya que el 90% de los casos con metástasis acaba en fallecimiento.

El equipo dirigido por Ekaterina Galanzha ha desarrollado un nuevo método gracias a las proteínas fluorescentes, que cambian de luz gracias a un láser. Cuando el primer láser de luz incide en las células tumorales circulantes, parecen ser de un color verde fluorescente. Un segundo láser, usando una longitud de onda diferente, hace que las células parezcan entonces de un color rojo fluorescente. Para marcar las células individuales, los investigadores utilizan un haz de láser violeta muy delgado dirigido a los vasos sanguíneos pequeños.

La fluorescencia de cada célula se recoge, se detecta y se reproduce en un monitor como una señal en tiempo real, como los GPS de los coches, permitiendo a los investigadores contar y rastrear células individuales en el torrente sanguíneo. "Esta tecnología permite el etiquetado de una sola célula de circulación patológica entre los miles de millones de otras células sanguíneas normales por el ultrarrápido cambio de color de las proteínas fotosensibles dentro de la célula en respuesta a la luz láser", explica Galanzha.

En las pruebas realizadas en ratones portadores de tumores, los investigadores pudieron controlar la dinámica de las células de cáncer desde un tumor primario. También obtuvieron las imágenes de los diversos destinos finales de células circulantes individuales y observaron cómo estas células viajan a través de la circulación y colonizan el tejido sano, los lugares donde se produce la metástasis. "Este enfoque puede dar a los oncólogos conocimientos sobre la manera de intervenir y detener la diseminación de células cancerígenas circulantes que pueda impedir el desarrollo de metástasis", dice la doctora.

El método podría también ser útil para otras áreas de la medicina, como por ejemplo, el seguimiento de las bacterias durante las infecciones o las células relacionadas con la inmunidad durante el desarrollo de la enfermedad autoinmune.