Descubren una nueva forma de identificar el sexo en fósiles humanos

La bióloga de la Universidad de Oviedo Carmen Alonso. / ÁLEX PIÑA
La bióloga de la Universidad de Oviedo Carmen Alonso. / ÁLEX PIÑA

La bióloga Carmen Alonso, de la Universidad de Oviedo, participa en el desarrollo de un método basado en el análisis de los huesos del pie

MIGUEL ROJO / EFEGIJÓN / BURGOS.

Un estudio elaborado por un equipo del Centro Nacional de Investigación sobre Evolución Humana (CENIEH) de Atapuerca, en Burgos, recoge una innovadora metodología basada en la estadística para asignar el sexo a fósiles de homo sapiens y neandertales y abre la posibilidad de aplicarlo en todo tipo de excavaciones. El equipo de investigadores está encabezado por Carmen Alonso Llamazares, una bióloga de la Universidad de Oviedo de 32 años que firma en primer lugar el estudio, del que es coautor Adrián Pablos. Publicado en la revista 'Archaeological and Anthropological Sciences', ofrece nuevas fórmulas estadísticas para asignar el sexo a fósiles humanos a partir del pie, en concreto del astrágalo y el calcáneo, unos huesos pequeños que suelen aparecer en las excavaciones con mayor facilidad que los restos del cráneo o el coxis, los más fiables. Ahora, se podrá recurrir a fórmulas matemáticas basadas en poblaciones actuales que permiten hacer una aproximación al sexo de los individuos fósiles partiendo del mayor tamaño de los hombres, de manera generalizada, respecto a las mujeres dentro de una misma población. «Lo hemos probado en diferentes individuos, tanto de sapiens como de neandertales, y las fórmulas funcionan», explicaba ayer Carmen Alonso desde sus despacho de la Universidad de Oviedo, donde en la actualidad trabaja en sus tesis doctoral, que dirigen Belén López y Antonio Fernández Pardiñas. «Estas ecuaciones se han vuelto a poner a prueba con fósiles de sexo conocido para comprobar su fiabilidad. En aquellos casos en los que el porcentaje era suficientemente alto se han aplicado en fósiles de sexo desconocido, por lo que se ofrece una mayor robustez al método», explicaba la científica asturiana.

Gracias a este estudio se podrán obtener más datos sobre la paleobiología de las poblaciones humanas del pasado, además de poder utilizar la misma metodología para conocer cómo eran los representantes de los homo de especies diferentes a la nuestra. También se podrá aplicar, en contextos forenses, para la identificación de los individuos.