«Hay que regular la eutanasia»

Su escritorio, lleno de documentos de trabajo./
Su escritorio, lleno de documentos de trabajo.

-Ciencia y ética. ¿Le da miedo pensar hasta dónde puede llegar la investigación y qué limites puede traspasar?

-Los científicos siempre tienen que poner la nota de precaución respecto a lo que se puede hacer y lo que no. Me remito a un caso emblemático, en los años 70, cuando surgió la ingeniera genética, el ADN recombinante. Los investigadores pensaron que podría haber un problema en manipular los genes, cambiar un gen de un organismo a otro, se reunieron en la costa Oeste de EE UU, se pusieron una serie de normas por las cuales había experimentos que se podían hacer sin control y otros en los que habría que tener ciertos niveles de contención. A medida que fue pasando el tiempo se vio que ciertas medidas no eran necesarias y se fue relajando un poco.

-Pero de pronto llegan noticias de investigaciones que abren la puerta a la ciencia ficción. ¿No habrá ningún susto?

-Por eso hay que poner niveles de contención, que existen. En general, la sociedad internacional tiene esas normas, así que no, no temo que nos dé sustos muy gordos la ciencia.

-La reproducción humana también da que hablar. ¿Qué opina de los vientres de alquiler?

-No sé. No me lo he planteado. Prefiero no opinar. Pero la inseminación artificial es algo positivo para personas que no pueden tener hijos de forma natural, me parece bien, incluso para poder eliminar taras que darían lugar a individuos con deformaciones o malformaciones. Es bueno poder controlar positivamente, nunca de forma negativa.

-¿Sobre la eutanasia se anima a opinar?

-Sobre este caso último que ha salido me parece que si la mujer pedía morir, como vimos todos que lo hacía, lo que no sería logico, si no absurdo, es que el pobre marido, que fue la mano que la ayudó, vaya a la cárcel. Si la persona quiere morir porque está en condiciones extremas, me parece bien la eutanasia. Tiene sus peligros, de modo que hay que regularla muy bien para que no haya quien se tome la justicia por su mano.