Los problemas familiares disparan el absentismo escolar, que crece un 16%

Estudiantes en clase en un centro escolar de Gijón. /
Estudiantes en clase en un centro escolar de Gijón.

Durante el curso pasado se derivaron 90 casos a Servicios Sociales, 15 más que el año anterior

OLGA ESTEBAN

Son en su mayoría niños, estudiantes de Secundaria, que llevan un curso de retraso, procedentes de una familia monomaternal y cuyo principal obstáculo son los problemas en el hogar. Es el perfil del alumno absentista de Gijón, es decir, aquellos que faltan en torno al 25% de los días lectivos de un mes. Durante el curso pasado se registaron 90 casos, lo que supone un incremento considerable, del 16,6% respecto al curso anterior. Son 15 casos más.

CASOS DE ABSENTISMO

Casos derivados por centros educativos durante el curso pasado

Hubo 28 casos de 12.774 alumnos matriculados. 24 fueron en centros públicos y 4 en concertados

Laviada 2

Evaristo Valle 2

Asturias 2

Elisburu 1

Montevil 2

Alfonso Camín 1

Santa Olaya 1

Martínez Torner 1

Tremañes 1

Río Piles 1

Noega 2

Menéndez Pidal 4

El Llano 2

Martínez Blanco 1

Nicanor Piñole 1

Santo Ángel 3

Virgen Mediadora 1

62 casos de un total de 8.045 matriculados. 49 fueron en centros públicos y 13 en concertados

Montevil 5

Roces 1

Rosario Acuña 5

Nº 1 4

Escuela de Hostelería 1

Mata Jove 5

Emilio Alarcos 6

Padre Feijóo 3

El Piles 2

Calderón de la Barca 1

Universidad Laboral 1

Jovellanos 5

Fernández Vallín 5

Doña Jimena 5

San Miguel 4

Santo Ángel 1

San Lorenzo 2

San Vicente de Paúl 3

Inmaculada 2

Patronato San José 1

Al menos, los que acabaron derivados a la Fundación Municipal de Servicios Sociales, último paso que dan los equipos directivos de los centros, tanto de Primaria como de Secundaria, de centros públicos y concertados, cuando sus propias intervenciones no dan resultado. Es decir, que algún colegio no aparezca en la lista que acompaña a esta información no significa que no tengan alumnos absentistas, pero no han requerido demandar la colaboración de Servicios Sociales.

La Fundación desarrolla, desde 2002, el Plan Municipal de Absentismo, con un objetivo muy claro: que los alumnos en edad obligatoria asistan a clase. Para ello, primero es necesario detectar las dificultades de cada caso, es decir, el origen del desinterés o desmotivación de los niños y niñas. Desde entonces, año a año, se realiza y presenta un completo informe de los casos. Y el de 2013-2014 revela algunos datos preocupantes, que además se han mantenido en el primer trimestre de este curso. Para empezar, el aumento es general: los 90 alumnos absentistas, pertenecientes a 79 familias (las hay con más de un hijo en esta situación, incluso con cuatro) suponen 15 casos que el curso anterior.

Bajos niveles de formación

¿De dónde surge el problema? Los técnicos realizan un detallado análisis de las problemáticas asociadas a la conducta absentista y este curso, por primera vez, se detectó un cambio de tendencia: el principal obstáculo de estos niños son los problemas familiares, no la desmotivación, que solía ser lo más repetido.

El modelo familiar más común entre estos 90 chicos es la monomaternal, es decir, madres solas, que representan casi la mitad de los casos. En segundo lugar está la familia nuclear, lo que podríamos denominar como modelo más tradicional, es decir, en la que el hijo convive con padre y madre. Hay casos también de padres solos, de familias extensas y reconstitutidas e incluso un alumno que procede de un centro de protección. Respecto al nivel de estudios de los padres y madres, ellas suelen tener un nivel educativo más alto que los progenitores pero el propio informe municipal admite que «continúan siendo muy bajos los niveles de formación de padres y madres».

Último dato significativo respecto a la situación familiar de estos escolares. Un 42% de los padres y nada menos que un 52% de las madres están en paro. Y aún más: casi un 16% de ellos y un 11% de ellas tienen tan solo un empleo precario. Por lo tanto, «se incrementan significativamente las situaciones de fragilidad socioeconómica entre las familias» respecto al curso anterior. La suma de las cifras da un resultado desolador. La unión de familias en paro o con empleos precarios da que casi un 60% de los padres y un 63% de las madres sufre una mala e insegura situación laboral y económica.

No es de extrañar, por lo tanto, que un tercio de estas familias haya tenido anteriormente relación con Servicios Sociales no solo por la situación escolar de sus hijos, sino para solicitar alguna ayuda económica. Y con todo ello se puede entender que los problemas familiares sean ahora la principal causa de que los hijos decidan no acudir a clase. Los problemas familiares incluyen progenitores más centrados en sus propias dificultades personales (toxicomanías, problemas de salud física y mental), familias desestructuradas, dejadez de los padres o ausencia de habilidades para controlar las conductas de los menores.

Otros escolares se enfrentan a la desmotivación, a dificultades culturales (familias que por su carácter cultural no consideran prioritaria la educación de sus hijos), problemas psicológicos... Según las conclusiones, el 50% de los absentistas «pertenece a minorías culturales, correspondiendo el 30% a menores de etnia gitana y el 20% a colectivos extranjeros».

Aumento entre los pequeños

En cuanto a las edades, el aumento más significativo se ha dado en Primaria (un 5,7% más). Hasta tal punto, que estos alumnos suponen ya el 31,11% del total de casos controlados. De Secundaria, Servicios Sociales recibió a 62 alumnos, frente a los 56 del año anterior. De toda la etapa, la máxima concentración se da en segundo de la ESO.

Según el informe, hay 10 niños de entre 6 y 8 años y otros 8 de entre 9 y 11 años que faltaron regularmente a clase. El problema en Primaria llega a tal punto que un 46% de los alumnos absentistas en esta etapa llevan ya un curso de retraso. Este problema ha mejorado en Secundaria. Aún así, más de la mitad de los absentistas de este ciclo van un curso por detrás de lo que les correspondería, a lo que se suma que 17 chicos y chicas que suman ya dos cursos de retraso.