Oposiciones educativas de bajo coste

Miles de opositores, el día del examen, en el recinto ferial de Gijón. /
Miles de opositores, el día del examen, en el recinto ferial de Gijón.

Miles de interinos se han enfrentado a la falta de criterios de calificación y las diferencias de organización entre cada tribunal

OLGA ESTEBAN GIJÓN.

Las esperadas oposiciones de Educación Primaria llegan a su fin esta semana. El viernes, los afortunados que hayan llegado a la segunda prueba acabarán de leer sus programaciones y unidades didácticas y el próximo lunes se publicarán las listas de aprobados, los nombres de los 188 aspirantes que habrán conseguido una plaza definitiva del cuerpo de maestros en alguna de las especialidades convocadas (Infantil, Inglés, Pedagogía Terapéutica, Audición y Lenguaje y Primaria). 188 plazas para 6.081 inscritos, aunque a la espera de conocer las cifras definitivas, fueron menos los que finalmente se presentaron. Acabarán los exámenes, pero no las críticas ni las dudas. Y empezarán, es de prever, las reclamaciones.

El proceso ha estado envuelto en polémica desde el principio. Pocas plazas convocadas, pocos tribunales, poco tiempo, poca organización. Ese es el resumen que hacen sindicatos y afectados. Para empezar, se calcula que las 188 plazas solo cubren el 14% de las necesidades (según ANPE), ya que cada año Educación contrata a más de 1.000 interinos para Primaria. A eso se suma que el Principado no fijó las fechas de los exámenes de Asturias a la vez que otras comunidades, con lo que los interinos asturianos no se pudieron 'blindar'. Y con la publicación de los tribunales llegó otro de los problemas principales de este proceso: 34. La mitad de lo que se hubiera necesitado, asegura Suatea. Valga un ejemplo: para atender a los 742 inscritos para la especialidad de Inglés se habilitaron cinco tribunales. En la última convocatoria, con la mitad de aspirantes, aproximadamente, hubo el doble de tribunales. En concreto, ha habido diez para Infantil, con 2.142 inscritos; cinco para Pedagogía Terapéutica, con 830; dos para Audición y Lengua, con 331; doce para Primaria, con 2.036, y los cinco mencionados para Inglés. Dijeron los interinos desde el principio que la cifra era insuficiente y que eso limitaría de forma notable el número de aspirantes que pasaría a la segunda fase de la oposición.

Razones económicas

¿Por qué tan pocos tribunales? Sindicatos y afectados tienen varias explicaciones, pero la más compartida es la económica. Menos tribunales, menos gastos en organización, menos dietas. Cada tribunal está compuesto por un presidente y cuatro vocales, que están dedicando buena parte del mes de julio a este proceso. Por primera vez, Educación los designó mediante sorteo, ya que hasta ahora eran los propios docentes los que se habían presentado de forma voluntaria. En abril, la consejería publicó el listado de personal funcionario de carrera que podía formar parte de los tribunales de selección y el día 24 se decidió por sorteo.

El 22 de junio tuvo lugar la primera prueba (supuesto práctico en la parte A y temario en la parte B). Después, la consejería asignó a cada tribunal un número de plazas, en función de la gente que se había presentado. De esta forma, al tribunal 1 de Infantil le corresponden 6 plazas (y una más para personas con discapacidad). Pero al tribunal 2 le corresponden 7, por ejemplo. En el caso de Inglés, cada órgano tiene asignadas entre 5 y 7 plazas, y así sucesivamente.

Y esta organización supone, dicen los afectados, el siguiente problema. De cada tribunal dependían más de 100 aspirantes (hasta 200, asegura Suatea, en algunos casos). Pero de esos, como queda dicho, cada tribunal solo pueden aprobar entre 2 y 10, dependiendo de la especialidad. Eso, sumado a que para celebrar la segunda prueba (en la que los aspirantes deben leer ante el tribunal su unidad didáctica y programación) solo había unos cinco días, pudo influir en la cifra de aspirantes que aprobaron la primera prueba. «Muy pocos», dicen los propios afectados. Porque cada día pueden leer unos cinco aspirantes, aproximadamente. Por lo tanto, no daría tiempo a examinar a más de 25 ó 30 personas. Eso habría provocado que docentes con notas altas hayan quedado eliminados tras la primera prueba. Según Suatea, abundan las notas entre el 4,5 y el 4,9, «que es la forma que buscaron varios tribunales para dejar constancia y manifestar que esas notas serían aprobados en condiciones más justas».

Siguen los problemas. La lista definitiva de aprobados se realiza sumando las plazas asignadas a cada tribunal, no seleccionando las mejores notas en conjunto. Por tanto, puede haber aprobados con notas más bajas que algunos de los excluidos. Y eso «es gravísimo». Así lo describe Sebastián Medina, presidente de la Asociación de Docentes Interinos de Asturias (ADIA). El mismo que concluye que «ha habido tantas oposiciones como jurados y tu suerte ha dependido de tu apellido». Tal cual. Se refiere no solo a las plazas asignadas, sino al hecho de que los temas de la primera prueba eran diferentes y que la consejería no había establecido criterios claros para muchas cuestiones, que se han ido resolviendo durante el proceso. «No ha habido igualdad», censura Medina. Los afectados apuntan directamente a la Consejería de Educación, no a los docentes que han formado parte de los tribunales. A todo eso se suma que los criterios de calificación no se han hecho públicos. Ayer se publicaron los de Infantil (cuando los exámenes ya están hechos). Del resto de especialidades, nada.

Así las cosas, Suatea ha denunciado que es un proceso «fruto de la improvisación y la incompetencia de los máximos responsables de la Consejería», que supone «una trampa» para los interinos.

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