Trillizas de sobresaliente en la EBAU

Trillizas de sobresaliente en la EBAU
FOTOS DE : D. ARIENZA, MARIETA, A. GARCÍA, A. PIÑA Y C. SANTOS

Las trillizas Vilanova, ovetenses y exalumnas del IES Jovellanos, entre las mejores | Una de las luanquinas que renunció a su matrícula de honor logra una de las notas más altas y estudiará Medicina. «Moralmente, compensa», reconoce

LAURA MAYORDOMOGIJÓN.

«Las tres son excepcionales». A Marta de Diego no le puede el amor de madre cuando habla de Lucía, Carmen e Inés. Las trillizas ovetenses, que cursaron el bachillerato internacional en el IES Jovellanos de Gijón, son, sin lugar a dudas, unas fuera de serie. Las tres obtuvieron un sobresaliente en la pasada selectividad. Dos de ellas, Lucía e Inés, rozaron incluso la perfección en la fase general, la de acceso, con sendos 9,95 y 9,9. «Es lo que más ilusión me hace, que las tres hayamos tenido tan buena nota. Esta vez saqué yo la mejor, pero podía haber sido cualquier de mis hermanas. Estoy muy contenta», reconocía la pequeña, Inés, que precisamente ayer se graduaba también en el conservatorio en los estudios de viola. Sus hermanas también tocan instrumentos -el violín y el clarinete, respectivamente- aunque aparcaron los estudios musicales al empezar el Bachillerato. Unos estudios que les obligaron a hacer un esfuerzo extra. A desplazarse a diario desde Oviedo a Gijón para asistir a clase en el IES Jovellanos y a cumplir con un programa académico mucho más exigente. A lo largo del curso han cosechado más éxitos. Por ejemplo, Lucía quedó segunda en la Olimpiada regional de Química. Y Carmen consiguió el primer premio Rosario de Acuña con un trabajo de investigación sobre «cómo influyó la Revolución del 34 en el asociacionismo político femenino».

Separación

Ayer se enfrentaron al último examen que harán juntas, el de los Premios Extraordinarios de Bachillerato 2019, organizado por la Consejería de Educación y al que también concurrieron muchos de los que, como ellas, tienen una nota de Bachillerato superior al 8,75. El próximo curso, las hermanas se separarán. Carmen quiere estudiar Ingeniería de Organización Industrial en Madrid. Lucía, el doble grado de Derecho y Estudios Internacionales en la Carlos III, también en Madrid. Inés será la única que se quede en la Universidad de Oviedo, donde su 13,85 -sumando las notas de la fase de acceso y admisión- le da entrada directa en el doble grado de Matemáticas y Física.

Más noticias

Es la carrera por la que han optado otros dos de los trece mejores alumnos asturianos de la EBAU: la avilesina Marta Medina -a la que le gustaría dedicarse a la investigación- y el ovetense Alejandro Farlano, que tenía claro que «quería quedarme aquí». El gijonés Javier Puerta Gómez aún cavila si matricularse en ese doble grado o solicitar el ingreso en la Academia General Militar de Zaragoza. El año pasado la nota de corte fue un 12,46. Él tiene un 13,8 así que, en principio, no debería tener problema. «Me atrae esa vida, además tiene el plus del funcionariado», valora pensando en su futuro.

Seis, a Medicina

No obstante, entre los alumnos en el 'top' de la EBAU de junio de este año hay mayoría de los que quieren estudiar Medicina. Una de ellas es Carmen Vigil, la exalumna del IES Cristo del Socorro de Luanco que, junto con otra compañera, renunció a su matrícula de honor en protesta por que otras dos alumnas, con idéntico expediente, quedaron sin la distinción por un sorteo. «La historia ha tenido un final feliz», reconocía ayer, exultante porque las cuatro han conseguido muy buena nota en la EBAU e Irene, una de las estudiantes a la que se privó de la matrícula, también tiene la calificación suficiente como para entrar en Medicina. A Carmen, saber que al final el éxito ha sido compartido, le «compensa moralmente» todo lo vivido este curso.

En la facultad de El Cristo también comenzará su etapa académica el moscón Marcos Seivane -con un 13,95 de nota total-. Eso será el próximo septiembre. Por delante tiene un largo verano que piensa dedicar a seguir trabajando en una novela de base histórica de la que tiene ya escritas 106 páginas. El cine, el piano y la lectura son otras de sus aficiones. Las mismas que trató de no abandonar durante el curso, consciente de la importancia de «combinar el estudio con el tiempo de ocio y la relajación».

En las aulas coincidirá con Adrián Sebastián Filipescu -nacido en Sevilla pero ovetense de adopción desde hace once años- y con el gijonés Ignacio de la Vega. Ambos serán los primeros médicos de sus respectivas familias. En la decisión de Saúl Teijeiro «tuvo algo que ver» el ejemplo de su tío, anestesista, aunque él se ve más trabajando «en urgencias». Por su parte, la gijonesa Carmen Barcala tenía tan claro que estudiaría Medicina como que lo haría en otra universidad que no fuera la de Oviedo. Por eso de «vivir la experiencia universitaria fuera de casa». Pondrá rumbo a Madrid. Como lo hará también la avilesina Marta Iglesias, ella para estudiar Publicidad y Relaciones Públicas.

A las Humanidades se dedicará en cuerpo y alma los próximos años Pablo Irurtia, que aún tiene por decidir la carrera «pero seguramente será Filosofía». En Oviedo.

Este año los resultados de la EBAU, al menos en lo que a los primeros puestos se refiere, muestran cierta paridad por sexos. Entre los trece mejores hay seis chicas y siete chicos. Además, siete cursaron Bachillerato en la enseñanza pública y seis en centros concertados y privados.

Temas

Ebau