Un joven se queda ciego de un ojo tras ducharse con las lentillas

Un hombre enseña una lentilla./E. C.
Un hombre enseña una lentilla. / E. C.

Una bacteria fue la causante de la pérdida de visión

E. C.

Un joven inglés de 29 años, Nick Humphreys, ha perdido la totalidad de la visión de un ojo a consecuencia de un parásito que se introdujo en su ojo derecho mientras se duchaba con las lentillas puestas. En enero del año pasado notó unas molestias en un ojo y mientras le hacían pruebas empezó a utilizar unas gotas.

Los resultados salieron positivos por Acanthamoeba, una ameba que vive en el suelo y en el agua. Este microorganismo sobrevive a la perfección colonizando los estuches de lentes de contacto y aprovecha las pequeñas heridas en la córnea para generar infecciones muy severas.

Este joven perdió de forma repentina la visión mientras conducía su coche y desde entonces no ha experimentado mejorías. Hasta la fecha se ha sometido a un par de interveciones en el ojo y en la actualidad se encuentra aguardando por un trasplante de córnea.

La queratitis por Acanthamoeba produce enrojecimiento, fotofobia y fuertes dolores.

Gestos tan comunes como el aclarado o limpieza de las lentillas con agua corriente de mar o piscinas están consideradas actitudes de riesgo. Para prevenir su aparición es aconsejable seguir una serie de normas de higiene, como lavar las manos antes de manipular las lentes de contacto, no dormir con ellas o no sobrepasarse con el tiempo recomendado.

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